Creatividad y autonomía en la enseñanza de la Danza (Parte I)

Por: Ana Elisa Echeverri

El movimiento considerado hasta entonces –al menos en nuestra civilización- como un sirviente del hombre utilizado para alcanzar un propósito práctico extrínseco, se demostró como un poder independiente que crea estados mentales con frecuencia más poderosos que la voluntad humana.

-Rudolf Laban1

Una ideología, una visión del mundo.

A qué nos referimos cuando hablamos de danza creativa. A todo y a nada, es tan amplio el concepto que puede funcionar cualquier tipo de respuesta. No obstante, hay una expresión dancística que nos puede dirigir hacia lo que ésta puede ser: la danza contemporánea. Como género que también carga con ambigüedades y amplias posibilidades de definición, debido a su inagotable búsqueda de libertad y autonomía, la danza contemporánea nos asienta en un contexto histórico, conceptual y perceptivo que sirve como punto de partida. Basta con recordar la aparición de múltiples estilos en el siglo XX, entre otros, con exponentes como Löie Fuller, Isadora Duncan, Jacques Dalcroze, Rudolf Von Laban. Con ellos, y otros tantos que abrieron paso a nuevas exploraciones, es posible advertir que los conceptos de autonomía y libertad funcionan como factores comunes que nos podrían ayudar a definir y comprender la danza creativa y la danza contemporánea.

Para continuar, vale la pena hacernos varias preguntas: ¿A qué nos referimos cuando hablamos de creatividad en la danza? ¿Cómo estos procesos en sí mismos se pueden convertir en un arte, teniendo en cuenta que son susceptibles de plantearse a sí mismos como la construcción de un lenguaje?

Si partimos del  concepto de arte del filósofo  H.G Gadamer, en su texto, De lo bello en el arte, retomamos la idea del arte como el espacio del juego y de lo bello como aquello que nos habla, nos comunica; el juego como lo que no tiene un fin fuera de sí mismo; y en ese sentido ese juego que logra comunicarse con un espectador porque tiene algo que decirle pero también porque éste se deja hablar. La concepcion de la danza como un lenguaje, en el que dos sujetos logran comunicarse, nos ubica en el contexto del arte y de la danza cuando se tiene esta búsqueda, a diferencia de ser simple entretenimiento, porque se suelen confundir estas múltiples facetas de la danza, pues la danza se practica cotidianamente en bailes, fiestas, etc.

Lo primero que hemos de tener claro es que el juego es una función elemental de la vida humana, hasta el punto de que no se puede pensar en absoluto la cultura humana sin un elemento lúdico.

-Hans George Gadamer2

Ahora bien, ese juego cuando es humano, se pone reglas a sí mismo aunque no esté sujeto a un fin, (en el sentido de la competencia), por lo cual de esa conciencia humana surge el concepto de la razón que nos lleva directamente a la pregunta por la libertad. Ésta como opuesta al determinismo, ¿es relativa o absoluta? Según veamos al mundo de una manera determinista o no; y es por esto que en la base de todo este razonamiento hay una decisión ideológica. En el campo que nos ocupa parece simple decidir: la libertad llega hasta donde los límites del cuerpo lo permiten. El instrumento con el que trabaja la danza, el cuerpo, aterriza esta disyuntiva en el campo de lo real, objetivo ¿Sin embargo, la imaginación no tendría esa limitante?

Qué tiene todo esto que ver con la creatividad, ésta nos pone en el camino de la libertad y la autorrealización como seres humanos, es un círculo que se cierra sobre sí mismo. No hay libertad sin autonomía y la creatividad las propicia. Esta es la base para hablar de la danza creativa como una forma de enfrentar la enseñanza, sin perder de vista que hablamos de una educación del cuerpo y de la mente, que tiene su base en el desarrollo psico-motor, pero que no se puede quedar ahí, sino aspirar a que la enseñanza sea en sí misma un arte, y confronte desde sus inicios al bailarín con su capacidad artística/estética/creadora. Así la danza creativa es más una forma de enfrentar la enseñanza y no solo: técnica, estilo, método.

La creatividad es una constante deseable en la educación artística. El mundo del arte gira alrededor de las facultades creativas de los seres humanos, de la capacidad de cada uno para manifestar alguna dimensión de su sensibilidad y de su posibilidad de concepción e idealización personal; por tanto puede considerarse la creatividad como verdadera transversalidad indispensable a todo proceso de enseñanza -aprendizaje que define el mundo del área artística.

-Pilar García Calero3

Es decir, en la base del concepto de danza creativa se encuentra una búsqueda constante de transformación, generación de procesos, innovación, que no se ancla a un precepto o técnica particular, más bien transita entre las múltiples posibilidades del movimiento. Hablamos de un pensamiento divergente, pero, ¿podríamos en nuestro campo hablar de un movimiento divergente? Quizás éste es el que logra potenciar al ser  humano y  su desarrollo a través del movimiento. La creatividad nos permite avanzar en la búsqueda de nuevas posibilidades y de otras maneras de preguntarnos por las mismas cosas o de resolver los problemas, (pensamiento divergente). No estamos hablando de enseñar la creatividad en sí misma, sino de enseñar de una manera creativa, para que quizás esto ponga a nuestros alumnos en una disposición diferente a la de meros receptores sino para enriquecer esa experiencia motriz desde la autoconciencia.

Para sustentar esta decisión ideológica partimos de una idea de cuerpo que no puede ser ajeno a lo político e histórico, éste como el elemento simbólico que es atravesado por los discursos y los ideales de una cultura. “tratar de determinar cómo los cuerpos son transformados en su misma materialidad física por los dispositivos históricos que los producen y los atraviesan. “ … “ el cuerpo aparece como una fuerza disruptiva en el orden clasificatorio, y también disciplinario, de los lenguajes dominantes”.4 Las diferentes técnicas de la danza, en este caso, serían el lenguaje dominante en tanto que herramienta de formación, a través de la “educación del cuerpo”, estamos formando personas,  generando una cantidad de referentes simbólicos que los van a definir como seres libres o como simples reproductores de pasos y movimientos aprendidos mediante la imitación sin ningún tipo de análisis y entendimiento de lo que ese movimiento genera en la mente (representaciones simbólicas), de quien que articula dicho movimiento.

Danza

Se podría hacer aquí la comparación con la formación del cuerpo a través de prácticas corporales cuyo fin es competitivo. ¿Por qué un gimnasta olímpico no es un bailarín y viceversa? Porque en la danza hay una finalidad diferente: Potenciar las facultades humanas, la imaginación, la fantasía, la libertad, la autonomía, a través de una comprensión creativa de la motricidad, la cual nos permite una cantidad de construcciones simbólicas que se transmiten en la conciencia y las posibilidades de libertad de esos cuerpos.

Es en el desarrollo y potenciación de estas facultades que cobra total relevancia el juego. Cuando éste no se hace de manera competitiva, sino como algo con un fin al interior de sí mismo que no tiene la finalidad externa de vencer al otro; jugar por el simple placer de celebrar la vida a través del movimiento, porque en su estadio más simple el movimiento es vida. “El juego aparece entonces como el automovimeinto que no tiende a un final o a una meta, sino al movimiento en cuanto movimiento, que indica, por así decirlo, un fenómeno de exceso, de la autorrepresentación del ser viviente”.5

En la imagen que vemos a continuación apreciamos un juego incluso desde el movimiento de las faldas, podemos percibir en estos jóvenes a pesar de nos ser bailarines profesionales, la calidad de un movimiento que surge de la libertad la cual se ve reflejada en su actitud corporal. Hay una fluidez, espontaneidad, organicidad características más bien de un sentimiento de felicidad que de un rasgo dominante e impositivo que suele verse en cierto tipo de formas dancísticas al momento de pararse en el escenario. Los imaginarios simbólicos de los que hablamos antes, los cuales no se dejan decir con palabras ya que se expresan así mismos en toda la potencia del sujeto presente y de lo que esa presencia irradie. Estas convicciones se transmiten en las distintas maneras de asumir el cuerpo, como recipiente que se llena de referentes simbolicos, en la práctica de la danza.

Quizás así surgen las nuevas búsquedas y los nuevos estilos en este arte del movimiento, y por ello, consideramos ineludible esta toma de posición para transmitir o enseñar el lenguaje de la danza como un arte en sí mismo. Luego de este primer momento podemos exponer unos temas y herramientas que son comunes a cualquier técnica que se deba transmitir de danza y las que solo se diferenciarán por la decisión ideológica de quien las transmite.

El Arte del movimiento.

La danza ha reingresado en nuestros días al reino de las artes e incluso las formas históricas han vuelto a la vida gracias a la necesidad, intuitivamente percibida por casi todos de obtener, si no inspiración, al menos información respecto de una de las características más poderosas de la estructura corporal y mental del hombre: el movimiento.

-Gabriel Georgi6

Si definimos la danza como: el arte del movimiento, entonces deja de ser relevante cual sea la técnica: La danza tradicional o los lenguajes exógenos de educación corporal norteamericanos  y europeos ( clásica, urbana, contemporánea). Estos son los lenguajes dominantes porque están descritos y sistematizados como los referentes de lo que conocemos como danza escénica. No se trata de desconocer estas técnicas en el momento de la transmisión de la danza, sino de cómo asumimos estas técnicas al interior de una metodología propia para educar: seres libres, críticos y autónomos.

La danza creativa concebida en un ámbito de la transmisión es más una manera, un camino, una metodología. Ésta debería ser guiada por el otro, el otro que es el cuerpo, el otro que es tanto el alumno en los diferentes momentos de la transmisión, como el profesor, quien se debería ver a sí mismo como alumno, pues todo acto de enseñanza debería ser un acto de aprendizaje.

Podríamos decir que hay tantas metodologías como maestros, unas creativas y otras en las que la memoria juega el papel fundamental, no la comprensión sino más bien, la repetición. Sin embargo, en un aprendizaje significativo, donde aprender es comprender, “adquirir habilidad para resolver situaciones inéditas”7 al interior de nuestra búsqueda es relevante en tanto que nos pone en nuevos caminos. Actitud que consideramos, sea extrapolable a otros ámbitos de la vida, que posibiliten en ese sentido el desarrollo y crecimiento integral del individuo.

Nada mas propicio para enfrentar la enseñanza en cualquier ámbito, que la raíz misma de la palabra creatividad: la palabra Creatividad deriva del latín “creare” que significa: engendrar, producir, crear. Está emparentada con la voz latina “crescere”: crecer.

Referencias
1 Laban Rudolf, Danza educativa moderna. Edición revolucionaria, pag 17.
2 GADAMER Hans George, La actualidad de lo bello. Paidós Barcelona 1996. Pág 66.
3 Pilar García Calero, Araceli Estebaranz García, Innovación y creatividad en la enseñanza musical. Ed Octaedro, Mayo 2005 , Barcelona.
4 Gabriel Georgi, cuerpo. En diccionario de estudios culturales latinoamericanos. Coordinación Mónica Szurmuk y Robert Mckee Irwin. Ed siglo XXI. Coedición con el instituto mora México D.F. 2009. Pag 68.
5 Ibíd, p.67.
6 Ibíd, p.18.
7 Alicia Muñoz, Cuerpos amaestrados vs cuerpos inteligentes. Balletin dance didáctico. Vol 6.Buenos Aires 2010. Pag 24.
Por: Ana Elisa Echeverri

El movimiento considerado hasta entonces –al menos en nuestra civilización- como un sirviente del hombre utilizado para alcanzar un propósito práctico extrínseco, se demostró como un poder independiente que crea estados mentales con frecuencia más poderosos que la voluntad humana.

-Rudolf Laban1

Una ideología, una visión del mundo.

A qué nos referimos cuando hablamos de danza creativa. A todo y a nada, es tan amplio el concepto que puede funcionar cualquier tipo de respuesta. No obstante, hay una expresión dancística que nos puede dirigir hacia lo que ésta puede ser: la danza contemporánea. Como género que también carga con ambigüedades y amplias posibilidades de definición, debido a su inagotable búsqueda de libertad y autonomía, la danza contemporánea nos asienta en un contexto histórico, conceptual y perceptivo que sirve como punto de partida. Basta con recordar la aparición de múltiples estilos en el siglo XX, entre otros, con exponentes como Löie Fuller, Isadora Duncan, Jacques Dalcroze, Rudolf Von Laban. Con ellos, y otros tantos que abrieron paso a nuevas exploraciones, es posible advertir que los conceptos de autonomía y libertad funcionan como factores comunes que nos podrían ayudar a definir y comprender la danza creativa y la danza contemporánea.

Para continuar, vale la pena hacernos varias preguntas: ¿A qué nos referimos cuando hablamos de creatividad en la danza? ¿Cómo estos procesos en sí mismos se pueden convertir en un arte, teniendo en cuenta que son susceptibles de plantearse a sí mismos como la construcción de un lenguaje?

Si partimos del  concepto de arte del filósofo  H.G Gadamer, en su texto, De lo bello en el arte, retomamos la idea del arte como el espacio del juego y de lo bello como aquello que nos habla, nos comunica; el juego como lo que no tiene un fin fuera de sí mismo; y en ese sentido ese juego que logra comunicarse con un espectador porque tiene algo que decirle pero también porque éste se deja hablar. La concepcion de la danza como un lenguaje, en el que dos sujetos logran comunicarse, nos ubica en el contexto del arte y de la danza cuando se tiene esta búsqueda, a diferencia de ser simple entretenimiento, porque se suelen confundir estas múltiples facetas de la danza, pues la danza se practica cotidianamente en bailes, fiestas, etc.

Lo primero que hemos de tener claro es que el juego es una función elemental de la vida humana, hasta el punto de que no se puede pensar en absoluto la cultura humana sin un elemento lúdico.

-Hans George Gadamer2

Ahora bien, ese juego cuando es humano, se pone reglas a sí mismo aunque no esté sujeto a un fin, (en el sentido de la competencia), por lo cual de esa conciencia humana surge el concepto de la razón que nos lleva directamente a la pregunta por la libertad. Ésta como opuesta al determinismo, ¿es relativa o absoluta? Según veamos al mundo de una manera determinista o no; y es por esto que en la base de todo este razonamiento hay una decisión ideológica. En el campo que nos ocupa parece simple decidir: la libertad llega hasta donde los límites del cuerpo lo permiten. El instrumento con el que trabaja la danza, el cuerpo, aterriza esta disyuntiva en el campo de lo real, objetivo ¿Sin embargo, la imaginación no tendría esa limitante?

Qué tiene todo esto que ver con la creatividad, ésta nos pone en el camino de la libertad y la autorrealización como seres humanos, es un círculo que se cierra sobre sí mismo. No hay libertad sin autonomía y la creatividad las propicia. Esta es la base para hablar de la danza creativa como una forma de enfrentar la enseñanza, sin perder de vista que hablamos de una educación del cuerpo y de la mente, que tiene su base en el desarrollo psico-motor, pero que no se puede quedar ahí, sino aspirar a que la enseñanza sea en sí misma un arte, y confronte desde sus inicios al bailarín con su capacidad artística/estética/creadora. Así la danza creativa es más una forma de enfrentar la enseñanza y no solo: técnica, estilo, método.

La creatividad es una constante deseable en la educación artística. El mundo del arte gira alrededor de las facultades creativas de los seres humanos, de la capacidad de cada uno para manifestar alguna dimensión de su sensibilidad y de su posibilidad de concepción e idealización personal; por tanto puede considerarse la creatividad como verdadera transversalidad indispensable a todo proceso de enseñanza -aprendizaje que define el mundo del área artística.

-Pilar García Calero3

Es decir, en la base del concepto de danza creativa se encuentra una búsqueda constante de transformación, generación de procesos, innovación, que no se ancla a un precepto o técnica particular, más bien transita entre las múltiples posibilidades del movimiento. Hablamos de un pensamiento divergente, pero, ¿podríamos en nuestro campo hablar de un movimiento divergente? Quizás éste es el que logra potenciar al ser  humano y  su desarrollo a través del movimiento. La creatividad nos permite avanzar en la búsqueda de nuevas posibilidades y de otras maneras de preguntarnos por las mismas cosas o de resolver los problemas, (pensamiento divergente). No estamos hablando de enseñar la creatividad en sí misma, sino de enseñar de una manera creativa, para que quizás esto ponga a nuestros alumnos en una disposición diferente a la de meros receptores sino para enriquecer esa experiencia motriz desde la autoconciencia.

Para sustentar esta decisión ideológica partimos de una idea de cuerpo que no puede ser ajeno a lo político e histórico, éste como el elemento simbólico que es atravesado por los discursos y los ideales de una cultura. “tratar de determinar cómo los cuerpos son transformados en su misma materialidad física por los dispositivos históricos que los producen y los atraviesan. “ … “ el cuerpo aparece como una fuerza disruptiva en el orden clasificatorio, y también disciplinario, de los lenguajes dominantes”.4 Las diferentes técnicas de la danza, en este caso, serían el lenguaje dominante en tanto que herramienta de formación, a través de la “educación del cuerpo”, estamos formando personas,  generando una cantidad de referentes simbólicos que los van a definir como seres libres o como simples reproductores de pasos y movimientos aprendidos mediante la imitación sin ningún tipo de análisis y entendimiento de lo que ese movimiento genera en la mente (representaciones simbólicas), de quien que articula dicho movimiento.

Danza

Se podría hacer aquí la comparación con la formación del cuerpo a través de prácticas corporales cuyo fin es competitivo. ¿Por qué un gimnasta olímpico no es un bailarín y viceversa? Porque en la danza hay una finalidad diferente: Potenciar las facultades humanas, la imaginación, la fantasía, la libertad, la autonomía, a través de una comprensión creativa de la motricidad, la cual nos permite una cantidad de construcciones simbólicas que se transmiten en la conciencia y las posibilidades de libertad de esos cuerpos.

Es en el desarrollo y potenciación de estas facultades que cobra total relevancia el juego. Cuando éste no se hace de manera competitiva, sino como algo con un fin al interior de sí mismo que no tiene la finalidad externa de vencer al otro; jugar por el simple placer de celebrar la vida a través del movimiento, porque en su estadio más simple el movimiento es vida. “El juego aparece entonces como el automovimeinto que no tiende a un final o a una meta, sino al movimiento en cuanto movimiento, que indica, por así decirlo, un fenómeno de exceso, de la autorrepresentación del ser viviente”.5

En la imagen que vemos a continuación apreciamos un juego incluso desde el movimiento de las faldas, podemos percibir en estos jóvenes a pesar de nos ser bailarines profesionales, la calidad de un movimiento que surge de la libertad la cual se ve reflejada en su actitud corporal. Hay una fluidez, espontaneidad, organicidad características más bien de un sentimiento de felicidad que de un rasgo dominante e impositivo que suele verse en cierto tipo de formas dancísticas al momento de pararse en el escenario. Los imaginarios simbólicos de los que hablamos antes, los cuales no se dejan decir con palabras ya que se expresan así mismos en toda la potencia del sujeto presente y de lo que esa presencia irradie. Estas convicciones se transmiten en las distintas maneras de asumir el cuerpo, como recipiente que se llena de referentes simbolicos, en la práctica de la danza.

Quizás así surgen las nuevas búsquedas y los nuevos estilos en este arte del movimiento, y por ello, consideramos ineludible esta toma de posición para transmitir o enseñar el lenguaje de la danza como un arte en sí mismo. Luego de este primer momento podemos exponer unos temas y herramientas que son comunes a cualquier técnica que se deba transmitir de danza y las que solo se diferenciarán por la decisión ideológica de quien las transmite.

El Arte del movimiento.

La danza ha reingresado en nuestros días al reino de las artes e incluso las formas históricas han vuelto a la vida gracias a la necesidad, intuitivamente percibida por casi todos de obtener, si no inspiración, al menos información respecto de una de las características más poderosas de la estructura corporal y mental del hombre: el movimiento.

-Gabriel Georgi6

Si definimos la danza como: el arte del movimiento, entonces deja de ser relevante cual sea la técnica: La danza tradicional o los lenguajes exógenos de educación corporal norteamericanos  y europeos ( clásica, urbana, contemporánea). Estos son los lenguajes dominantes porque están descritos y sistematizados como los referentes de lo que conocemos como danza escénica. No se trata de desconocer estas técnicas en el momento de la transmisión de la danza, sino de cómo asumimos estas técnicas al interior de una metodología propia para educar: seres libres, críticos y autónomos.

La danza creativa concebida en un ámbito de la transmisión es más una manera, un camino, una metodología. Ésta debería ser guiada por el otro, el otro que es el cuerpo, el otro que es tanto el alumno en los diferentes momentos de la transmisión, como el profesor, quien se debería ver a sí mismo como alumno, pues todo acto de enseñanza debería ser un acto de aprendizaje.

Podríamos decir que hay tantas metodologías como maestros, unas creativas y otras en las que la memoria juega el papel fundamental, no la comprensión sino más bien, la repetición. Sin embargo, en un aprendizaje significativo, donde aprender es comprender, “adquirir habilidad para resolver situaciones inéditas”7 al interior de nuestra búsqueda es relevante en tanto que nos pone en nuevos caminos. Actitud que consideramos, sea extrapolable a otros ámbitos de la vida, que posibiliten en ese sentido el desarrollo y crecimiento integral del individuo.

Nada mas propicio para enfrentar la enseñanza en cualquier ámbito, que la raíz misma de la palabra creatividad: la palabra Creatividad deriva del latín “creare” que significa: engendrar, producir, crear. Está emparentada con la voz latina “crescere”: crecer.

Referencias
1 Laban Rudolf, Danza educativa moderna. Edición revolucionaria, pag 17.
2 GADAMER Hans George, La actualidad de lo bello. Paidós Barcelona 1996. Pág 66.
3 Pilar García Calero, Araceli Estebaranz García, Innovación y creatividad en la enseñanza musical. Ed Octaedro, Mayo 2005 , Barcelona.
4 Gabriel Georgi, cuerpo. En diccionario de estudios culturales latinoamericanos. Coordinación Mónica Szurmuk y Robert Mckee Irwin. Ed siglo XXI. Coedición con el instituto mora México D.F. 2009. Pag 68.
5 Ibíd, p.67.
6 Ibíd, p.18.
7 Alicia Muñoz, Cuerpos amaestrados vs cuerpos inteligentes. Balletin dance didáctico. Vol 6.Buenos Aires 2010. Pag 24.

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Revista Paso al Paso, 2019.

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