Watashi, una pintura en movimiento

Por: Domingo&Luisa*

Querido lector, antes de continuar con la lectura de este texto, te invitamos a ver primero el vídeo que te dejamos a continuación, esto con el fin de que tengas una mejor experiencia de este artículo y no ser spoiler.

Todo comenzó una noche cualquiera luego de un ensayo de tango. “¿Y qué tal si hacemos una pintura viviente, donde se recree el sublime acto de un pintor en su taller, y sea su obra terminada?…” De esta manera Domingo y yo comenzamos a crear lo que sería el motivo que daría vida a la obra ¿Quién tiene tu amor? y de la cual hablaremos en un escrito próximo.

Lo primero que buscamos fue la música, y entre todo lo explorado fue  “Watashi de Taro Hakase” la pieza musical que mejor se acopló a nuestra idea, debido a la delicada atmósfera que recreaba. La exquisita combinación de melodías expresivas con motivos rítmicos, nos permitió hacer, a través de nuestro cuerpo, trazos cortantes y trazos más prolongados. El color de la melodía principal, nos evocaba el propio ser del pintor, su alma solitaria y creativa, que se amalgaman con las respuestas melódicas del bandoneón estableciendo un diálogo y logrando así una combinación perfecta entre el pintor y su obra todo enmarcado a ritmo del “bordoneo”. Cuando empieza “el marcato” de la música lo relacionamos con la aparición de la bailarina, vinculándolo con los chispazos creativos que tienen los artistas al empezar su obra y de esta manera se empieza a tejer una conversación entre el pintor y su pintura, los movimientos de velocidad fueron encajados con los sonidos del bandoneón, mientras que los movimientos más cadenciosos con el violín y el chelo. 

Luego de esbozar el ambiente, buscamos referentes de pintores, visitamos a Juan Posada Sierra un amigo artista plástico, en busca de comprender algo más de ellos; queríamos reconocer el lenguaje corporal al momento de estar en el acto creativo. De esta manera se fue nutriendo la coreografía hasta darle vida al pintor y su obra. Con este tema Domingo&Luisa fueron los campeones de la categoría dúos del XV Festival Internacional del Tango Medellín 2021 y subcampeones de la misma categoría en el XIV Festival en el año 2020.

Dentro de los hallazgos frente a los movimientos corporales de los artistas plásticos, encontramos que ellos tendían a ser más toscos y secos que los que habíamos marcado para el pintor, por lo que fue importante hacer una depuración de movimientos para así ajustarlos a lo que se necesitaba. Este hallazgo fue a nivel general, pues todo depende de la técnica plástica que se esté utilizando. El uso de los brazos y las manos fue un tema de mucho aprendizaje, pues éstos se incorporan con el material, ya sea pintura, espátula o brocha como si fueran un solo elemento, lo cual al bailarín le costó incorporarlo, convirtiéndose así en tema de estudio, porque como él lo expresa en sus palabras: 

“En las danzas populares y de salón, los brazos tienen unos gestos muy característicos como el abrazo del tango y del bolero, y yo como bailarín de danzas de salón utilizo mis brazos en mi cotidianidad como herramienta para marcar  movimientos a mi compañera, no para contar historias”.

El tema del vestuario también fue un punto importante, en la primera versión que hicimos en el 2020 nos dimos cuenta que el bailarín salía muy limpio y planchado,  por lo cual visitamos de nuevo el taller del artista Posada, para darle un toque de carácter al vestuario, descubriendo que por lo general estos atuendos tienden a estar con ciertos toques de pintura que responden a los gestos de limpiarse las manos en su ropa de trabajo.

El bastidor también fue pensado por nosotros para darle vida al cuadro viviente, pero fue Domingo quien lo pensó y diseñó para que fuera desarmable y que de repente pudiera ser parte de la puesta en escena.

También aprendimos que la palabra movimiento no solo está asociada al cuerpo y a la música, sino también a una obra plástica, en este caso, el cuadro, lo cual se vio reflejado en la transformación que sufrió la pose final de la bailarina dentro de su retrato, con respecto a la primera versión. 

Podemos decir entonces que WATASHI interpretado por Domingo&Luisa es en esencia donde se encuentra la música, la pintura y la danza, haciendo de ésta una obra corporalmente poética.

El tango como género de danza tiene una estética claramente definida, reconocido principalmente por el abrazo, el cual lo caracteriza. Es una de las danzas de salón más difundidas en el mundo, debido a su tinte social, la calidez de su danza, la cercanía que propone el abrazo conmovedor de los intérpretes y, la similitud de la música con la vida misma.  Y es aquí donde precisamente la pieza se vale del tango para trascender el hecho estético y de la danza como medio de expresión, usándola como lenguaje no verbal para contar historias. En este sentido Watashi, es una pieza coreográfica muy especial porque en ningún momento los bailarines se abrazan, y sin embargo, es el tango y otras danzas el lenguaje usado para contar esta historia.


Domingo&Luisa es una pareja de baile conformada en el año 2013, la cual ha ido desarrollando un diálogo propio, un romance constante entre los cuerpos en movimiento, consolidando un lenguaje que, apoyado en el tango y otras técnicas de danza como herramienta, permite transmitir a través de sus obras experiencias de vida. Se conforma como dúo de danza en el año 2013 y desde ahí han ido construyendo un diálogo nuevo, propio, un romance constante entre sus cuerpos en movimiento, consolidando un lenguaje que, apoyado en el tango como herramienta permite transmitir a través de sus obras experiencias de vida.

Entre sus logros se puede destacar que fueron campeones en Dúos de tango XV Festival Internacional de Tango Medellín. Además participaron como bailarines intérpretes de la Ópera María de Buenos Aires, XV Festival Internacional de Tango Medellín, también fueron ganadores convocatoria especial LEP para las artes escénicas, línea de formación.

Por: Domingo&Luisa*

Querido lector, antes de continuar con la lectura de este texto, te invitamos a ver primero el vídeo que te dejamos a continuación, esto con el fin de que tengas una mejor experiencia de este artículo y no ser spoiler.

Todo comenzó una noche cualquiera luego de un ensayo de tango. “¿Y qué tal si hacemos una pintura viviente, donde se recree el sublime acto de un pintor en su taller, y sea su obra terminada?…” De esta manera Domingo y yo comenzamos a crear lo que sería el motivo que daría vida a la obra ¿Quién tiene tu amor? y de la cual hablaremos en un escrito próximo.

Lo primero que buscamos fue la música, y entre todo lo explorado fue  “Watashi de Taro Hakase” la pieza musical que mejor se acopló a nuestra idea, debido a la delicada atmósfera que recreaba. La exquisita combinación de melodías expresivas con motivos rítmicos, nos permitió hacer, a través de nuestro cuerpo, trazos cortantes y trazos más prolongados. El color de la melodía principal, nos evocaba el propio ser del pintor, su alma solitaria y creativa, que se amalgaman con las respuestas melódicas del bandoneón estableciendo un diálogo y logrando así una combinación perfecta entre el pintor y su obra todo enmarcado a ritmo del “bordoneo”. Cuando empieza “el marcato” de la música lo relacionamos con la aparición de la bailarina, vinculándolo con los chispazos creativos que tienen los artistas al empezar su obra y de esta manera se empieza a tejer una conversación entre el pintor y su pintura, los movimientos de velocidad fueron encajados con los sonidos del bandoneón, mientras que los movimientos más cadenciosos con el violín y el chelo. 

Luego de esbozar el ambiente, buscamos referentes de pintores, visitamos a Juan Posada Sierra un amigo artista plástico, en busca de comprender algo más de ellos; queríamos reconocer el lenguaje corporal al momento de estar en el acto creativo. De esta manera se fue nutriendo la coreografía hasta darle vida al pintor y su obra. Con este tema Domingo&Luisa fueron los campeones de la categoría dúos del XV Festival Internacional del Tango Medellín 2021 y subcampeones de la misma categoría en el XIV Festival en el año 2020.

Dentro de los hallazgos frente a los movimientos corporales de los artistas plásticos, encontramos que ellos tendían a ser más toscos y secos que los que habíamos marcado para el pintor, por lo que fue importante hacer una depuración de movimientos para así ajustarlos a lo que se necesitaba. Este hallazgo fue a nivel general, pues todo depende de la técnica plástica que se esté utilizando. El uso de los brazos y las manos fue un tema de mucho aprendizaje, pues éstos se incorporan con el material, ya sea pintura, espátula o brocha como si fueran un solo elemento, lo cual al bailarín le costó incorporarlo, convirtiéndose así en tema de estudio, porque como él lo expresa en sus palabras: 

“En las danzas populares y de salón, los brazos tienen unos gestos muy característicos como el abrazo del tango y del bolero, y yo como bailarín de danzas de salón utilizo mis brazos en mi cotidianidad como herramienta para marcar  movimientos a mi compañera, no para contar historias”.

El tema del vestuario también fue un punto importante, en la primera versión que hicimos en el 2020 nos dimos cuenta que el bailarín salía muy limpio y planchado,  por lo cual visitamos de nuevo el taller del artista Posada, para darle un toque de carácter al vestuario, descubriendo que por lo general estos atuendos tienden a estar con ciertos toques de pintura que responden a los gestos de limpiarse las manos en su ropa de trabajo.

El bastidor también fue pensado por nosotros para darle vida al cuadro viviente, pero fue Domingo quien lo pensó y diseñó para que fuera desarmable y que de repente pudiera ser parte de la puesta en escena.

También aprendimos que la palabra movimiento no solo está asociada al cuerpo y a la música, sino también a una obra plástica, en este caso, el cuadro, lo cual se vio reflejado en la transformación que sufrió la pose final de la bailarina dentro de su retrato, con respecto a la primera versión. 

Podemos decir entonces que WATASHI interpretado por Domingo&Luisa es en esencia donde se encuentra la música, la pintura y la danza, haciendo de ésta una obra corporalmente poética.

El tango como género de danza tiene una estética claramente definida, reconocido principalmente por el abrazo, el cual lo caracteriza. Es una de las danzas de salón más difundidas en el mundo, debido a su tinte social, la calidez de su danza, la cercanía que propone el abrazo conmovedor de los intérpretes y, la similitud de la música con la vida misma.  Y es aquí donde precisamente la pieza se vale del tango para trascender el hecho estético y de la danza como medio de expresión, usándola como lenguaje no verbal para contar historias. En este sentido Watashi, es una pieza coreográfica muy especial porque en ningún momento los bailarines se abrazan, y sin embargo, es el tango y otras danzas el lenguaje usado para contar esta historia.


Domingo&Luisa es una pareja de baile conformada en el año 2013, la cual ha ido desarrollando un diálogo propio, un romance constante entre los cuerpos en movimiento, consolidando un lenguaje que, apoyado en el tango y otras técnicas de danza como herramienta, permite transmitir a través de sus obras experiencias de vida. Se conforma como dúo de danza en el año 2013 y desde ahí han ido construyendo un diálogo nuevo, propio, un romance constante entre sus cuerpos en movimiento, consolidando un lenguaje que, apoyado en el tango como herramienta permite transmitir a través de sus obras experiencias de vida.

Entre sus logros se puede destacar que fueron campeones en Dúos de tango XV Festival Internacional de Tango Medellín. Además participaron como bailarines intérpretes de la Ópera María de Buenos Aires, XV Festival Internacional de Tango Medellín, también fueron ganadores convocatoria especial LEP para las artes escénicas, línea de formación.

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Revista Paso al Paso, 2021. ISSN: 2711-4783 (En línea)

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