Manifiesto por el cuerpo

Por: Jennifer Echeverry Cardona

Primer Encuentro del Cuerpo Poético – El Carmen de Viboral – 2021

Para el bailarín el arte es la vida, el movimiento en él no se corresponde con un asunto meramente formal, expositivo o reglado para la retribución económica. El bailarín, a la manera de un monje, ritualiza el día a día en el oficio. Él se debe a un entorno sectario e inexplicable desde la razón y los pragmatismos cotidianos.

La obra del bailarín es su propio cuerpo. El movimiento es el lenguaje con el que se comunica con los demás; a partir del entrenamiento, las técnicas y la improvisación encuentra un sentido en el mundo. La danza es un diálogo de sordos y quien la ve asiste a un acto íntimo en el que la piel es protagonista, es pues la coreografía un festival de los sentidos. Los códigos, los signos y los silencios son los insumos con los que se fragua una propuesta estética en un tiempo determinado. Una acción dancística o una puesta en escena es irrepetible, efímera e inaprensible.

Es por ello que el bailarín es un artista que expresa su historia a donde sea que vaya, consciente e inconscientemente se mueve de un modo autentico. El bailarín en su cotidianidad no pasa desapercibido en los lugares donde se presenta, la forma de sentarse, comer, interactuar y de llevar la mano al rostro son fieles a su entrenamiento, que es su verdad. El bailarín, tanto en el escenario como en su estar cotidiano, escapa a las imposturas y asume el rigor de la tradición que le antecede, el bailarín es también albacea de conocimiento centenario.

El Primer Encuentro del Cuerpo Poético es ante todo un grito en el vacío, esperando que el eco viaje a través del tiempo y halle cuerpos dispuestos a hacer y a pensar. Con este ejercicio se busca deshacer la palabra como representación de realidad y única expresión intelectiva del cuerpo, si el verbalizar atomiza a las sociedades entonces que sea el movimiento lo que nos una.

Este fue un evento que organizó la Red Carmelitana de Danza en el que se hermanaron agrupaciones de la localidad como: Arcilla Danza, Ballet House, Incantrix Exilium y Teatro Intergaláctico, junto con la escena dancística de Medellín con invitados como: Juliana Congote, José Flórez, Lurllorlady Giraldo, Teatro El Nombre y la Compañía H3. Además, esta versión contó con el apoyo del Instituto de Cultura El Carmen de Viboral, la Corporación Escuela Ballet House, la Corporación Teatro Tespys, la Corporación Teatro Estudio, la Escuela de la vereda La Florida, la Fundación Artefacto y un cuerpo de maestros que nos acompañaron.

El ánimo de esta iniciativa es provocar la intersección de las ideas y el encuentro de los cuerpos. Aquello conducente a la ruptura de los caminos conocidos. Habilitar una experiencia donde el cuerpo se haga presente. 


Jennifer Echeverry Cardona. Soy una bailarina e investigadora, egresada de la Licenciatura en Danza de la Universidad de Antioquia. Actualmente lidero administrativamente la Corporación Escuela Ballet House y hago parte del elenco de la compañía. En esta organización se desarrollan programas de formación en ballet y danza contemporánea, así como investigaciones sociales que tienen como trasfondo el hacer del cuerpo para dejar testimonio escrito de los procesos dancísticos del territorio. Mi movilización artística parte de lo femenino y las discusiones filosóficas sobre el cuerpo.

 

Por: Jennifer Echeverry Cardona

Primer Encuentro del Cuerpo Poético – El Carmen de Viboral – 2021

Para el bailarín el arte es la vida, el movimiento en él no se corresponde con un asunto meramente formal, expositivo o reglado para la retribución económica. El bailarín, a la manera de un monje, ritualiza el día a día en el oficio. Él se debe a un entorno sectario e inexplicable desde la razón y los pragmatismos cotidianos.

La obra del bailarín es su propio cuerpo. El movimiento es el lenguaje con el que se comunica con los demás; a partir del entrenamiento, las técnicas y la improvisación encuentra un sentido en el mundo. La danza es un diálogo de sordos y quien la ve asiste a un acto íntimo en el que la piel es protagonista, es pues la coreografía un festival de los sentidos. Los códigos, los signos y los silencios son los insumos con los que se fragua una propuesta estética en un tiempo determinado. Una acción dancística o una puesta en escena es irrepetible, efímera e inaprensible.

Es por ello que el bailarín es un artista que expresa su historia a donde sea que vaya, consciente e inconscientemente se mueve de un modo autentico. El bailarín en su cotidianidad no pasa desapercibido en los lugares donde se presenta, la forma de sentarse, comer, interactuar y de llevar la mano al rostro son fieles a su entrenamiento, que es su verdad. El bailarín, tanto en el escenario como en su estar cotidiano, escapa a las imposturas y asume el rigor de la tradición que le antecede, el bailarín es también albacea de conocimiento centenario.

El Primer Encuentro del Cuerpo Poético es ante todo un grito en el vacío, esperando que el eco viaje a través del tiempo y halle cuerpos dispuestos a hacer y a pensar. Con este ejercicio se busca deshacer la palabra como representación de realidad y única expresión intelectiva del cuerpo, si el verbalizar atomiza a las sociedades entonces que sea el movimiento lo que nos una.

Este fue un evento que organizó la Red Carmelitana de Danza en el que se hermanaron agrupaciones de la localidad como: Arcilla Danza, Ballet House, Incantrix Exilium y Teatro Intergaláctico, junto con la escena dancística de Medellín con invitados como: Juliana Congote, José Flórez, Lurllorlady Giraldo, Teatro El Nombre y la Compañía H3. Además, esta versión contó con el apoyo del Instituto de Cultura El Carmen de Viboral, la Corporación Escuela Ballet House, la Corporación Teatro Tespys, la Corporación Teatro Estudio, la Escuela de la vereda La Florida, la Fundación Artefacto y un cuerpo de maestros que nos acompañaron.

El ánimo de esta iniciativa es provocar la intersección de las ideas y el encuentro de los cuerpos. Aquello conducente a la ruptura de los caminos conocidos. Habilitar una experiencia donde el cuerpo se haga presente. 


Jennifer Echeverry Cardona. Soy una bailarina e investigadora, egresada de la Licenciatura en Danza de la Universidad de Antioquia. Actualmente lidero administrativamente la Corporación Escuela Ballet House y hago parte del elenco de la compañía. En esta organización se desarrollan programas de formación en ballet y danza contemporánea, así como investigaciones sociales que tienen como trasfondo el hacer del cuerpo para dejar testimonio escrito de los procesos dancísticos del territorio. Mi movilización artística parte de lo femenino y las discusiones filosóficas sobre el cuerpo.

 

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Revista Paso al Paso, 2021. ISSN: 2711-4783 (En línea)

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