Por: Andrés Celis Cadena*

Al principio del viaje hay un sueño, un proyecto, una intención. Unos nombres que excitan la imaginación; una llamada al camino, al bosque; la intención de evadirse de lo ordinario para una escapada de unas cuantas horas o de unos cuantos años. 

-Elogio del caminar, David Le Breton

¿Y qué es la memoria?  Ágilmente se revelan como huellas que regresan del pasado para recordarnos el paso que tuvieron por nuestras vidas y por los cuerpos que se van cargando por las historias, por las relaciones, los contactos y gestos tan simples como las miradas, olores familiares y sabores que de forma fugaz nos pueden transportar hasta la infancia. Así que plantear una única definición de lo que significa el concepto, la reduciría a un manojo de palabras frías que cortan, dejando por fuera aquello que no tiene palabras para decirse; y es que pareciera que justamente antes de poder pensar y verbalizar un imagen o sensación que retorna de lo que ya fue, hay un momento de silencio que atraviesa el cuerpo, un vacío inaugural para habitar el presente. Es ese vacío y lo que fuimos encontrando en él, de lo que se ocupa DesTiempo como creación audiovisual. 

El aislamiento por el Covid19 nos tocó de diferentes maneras y a cada persona interpeló de forma particular; en mi caso, me llevó a pensar en el lugar que ocupa el cuerpo en la construcción de subjetividades de cada unx de los que integró directa e indirectamente DesTiempo y la memoria como esa posibilidad de contar, pero también vivir nuestras historias, con la intención de resignificar nuestros pasados, pero a la vez, revitalizar nuestros presentes. En Materia y Memoria Henri Bergson propone dos tipos de memoria: 

La primera registraría, bajo la forma de imágenes-recuerdos, todos los acontecimientos de nuestra vida cotidiana a medida que se desarrollan; cada hecho, en cada gesto, dejaría su ubicación y su fecha; en ella nos refugiamos todas las veces que remontamos la pendiente de nuestra vida pasada para buscar una cierta imagen. (2017, p.95)

Pero toda percepción se prolonga en acción naciente y cuando tomamos conciencia de estos mecanismos en el momento en que entran en juego, reconocemos que esta conciencia de todo un pasado de esfuerzos almacenada en el presente es una memoria, “pero una memoria profundamente diferente de la primera, tendida siempre hacia la acción, asentada en el presente y no mirando otra cosa que el porvenir.  Ya no nos representa nuestro pasado, lo actúa” (Bergson, 2017, p.96)

En conversaciones previas con el equipo de trabajo, partimos por buscar formas para poner de manifiesto estos intereses desde los recursos creativos que cada unx posee, así que nos dejamos llevar por la imaginación y decidimos proponer un ensayo multibiográfico, en el que se vinculara inicialmente la historia personal (en la que se encontraron rasgos familiares) las percepciones del cuerpo que somos y fuimos, a través de la observación de fotografías personales y grupales con familiares, amigos, eventos especiales (tanto en nuestros hogares como fuera de él) y, los recuerdos que de allí se desprendían.

Extrañar es sentir la huella del otro en une, esa marca del afuera incorporada en nuestro interior. Los recuerdos personales y colectivos delinean el curso de nuestra existencia pasada, constituyen, reunidos la envoltura de nuestra memoria. El recuerdo puro (el relato de lo que aconteció), el recuerdo imagen (fragmentos de lo acontecido) y la percepción (lo que produce a nivel de sensación y pensamiento el recordar) no se producen aisladamente.

 Para el citado autor la percepción nunca es un simple contacto con el objeto presente; está completamente impregnada de los recuerdos. ¿Con qué recursos físicos e imaginativos contamos para indagar sobre estas cualidades de la memoria? y ¿qué descubrimos o más bien, hacia qué lugares de la comprensión personal y colectiva nos llevaría esta indagación por el cuerpo y la memoria? son preguntas que no buscaron proponer respuestas cerradas, más bien, fueron un pretexto para reflexionar sobre el valor de la creación artística como un acontecimiento que abre la sensibilidad y da la posibilidad de conectarse con nuestra historia y la forma como se ha moldeado por los entornos que habitamos en la situación de encierro por la que atravesamos. 

Referentes
Bergson, Henri. (2017) Materia y Memoria, ensayo sobre la relación del cuerpo con el espíritu. Cactus. Buenos Aires.
Byung-Chul, Han. (2015) El aroma del tiempo: Un ensayo filosófico sobre el arte de demorarse. Herder Editorial. Buenos Aires. 
Trosman, Carlos. (2013) Corpografias, una mirada corporal del mundo. Editorial Topía. Buenos Aires.
Le Breton, David. (2000) Elogio del caminar. Ediciones Siruela. España.    
*Bailarín Bogotano, Licenciado en Educación Artística con Énfasis en Danza y Teatro. Especialista en Tendencias Contemporáneas de la Danza, Especialista y Magister en Danza Movimiento Terapia de la Universidad Nacional de las Artes (Buenos Aires / Argentina) con formación independiente en danza contemporánea, ballet, improvisación y yoga.
Por: Andrés Celis Cadena*

Al principio del viaje hay un sueño, un proyecto, una intención. Unos nombres que excitan la imaginación; una llamada al camino, al bosque; la intención de evadirse de lo ordinario para una escapada de unas cuantas horas o de unos cuantos años. 

-Elogio del caminar, David Le Breton

¿Y qué es la memoria?  Ágilmente se revelan como huellas que regresan del pasado para recordarnos el paso que tuvieron por nuestras vidas y por los cuerpos que se van cargando por las historias, por las relaciones, los contactos y gestos tan simples como las miradas, olores familiares y sabores que de forma fugaz nos pueden transportar hasta la infancia. Así que plantear una única definición de lo que significa el concepto, la reduciría a un manojo de palabras frías que cortan, dejando por fuera aquello que no tiene palabras para decirse; y es que pareciera que justamente antes de poder pensar y verbalizar un imagen o sensación que retorna de lo que ya fue, hay un momento de silencio que atraviesa el cuerpo, un vacío inaugural para habitar el presente. Es ese vacío y lo que fuimos encontrando en él, de lo que se ocupa DesTiempo como creación audiovisual. 

El aislamiento por el Covid19 nos tocó de diferentes maneras y a cada persona interpeló de forma particular; en mi caso, me llevó a pensar en el lugar que ocupa el cuerpo en la construcción de subjetividades de cada unx de los que integró directa e indirectamente DesTiempo y la memoria como esa posibilidad de contar, pero también vivir nuestras historias, con la intención de resignificar nuestros pasados, pero a la vez, revitalizar nuestros presentes. En Materia y Memoria Henri Bergson propone dos tipos de memoria: 

La primera registraría, bajo la forma de imágenes-recuerdos, todos los acontecimientos de nuestra vida cotidiana a medida que se desarrollan; cada hecho, en cada gesto, dejaría su ubicación y su fecha; en ella nos refugiamos todas las veces que remontamos la pendiente de nuestra vida pasada para buscar una cierta imagen. (2017, p.95)

Pero toda percepción se prolonga en acción naciente y cuando tomamos conciencia de estos mecanismos en el momento en que entran en juego, reconocemos que esta conciencia de todo un pasado de esfuerzos almacenada en el presente es una memoria, “pero una memoria profundamente diferente de la primera, tendida siempre hacia la acción, asentada en el presente y no mirando otra cosa que el porvenir.  Ya no nos representa nuestro pasado, lo actúa” (Bergson, 2017, p.96)

En conversaciones previas con el equipo de trabajo, partimos por buscar formas para poner de manifiesto estos intereses desde los recursos creativos que cada unx posee, así que nos dejamos llevar por la imaginación y decidimos proponer un ensayo multibiográfico, en el que se vinculara inicialmente la historia personal (en la que se encontraron rasgos familiares) las percepciones del cuerpo que somos y fuimos, a través de la observación de fotografías personales y grupales con familiares, amigos, eventos especiales (tanto en nuestros hogares como fuera de él) y, los recuerdos que de allí se desprendían.

Extrañar es sentir la huella del otro en une, esa marca del afuera incorporada en nuestro interior. Los recuerdos personales y colectivos delinean el curso de nuestra existencia pasada, constituyen, reunidos la envoltura de nuestra memoria. El recuerdo puro (el relato de lo que aconteció), el recuerdo imagen (fragmentos de lo acontecido) y la percepción (lo que produce a nivel de sensación y pensamiento el recordar) no se producen aisladamente.

 Para el citado autor la percepción nunca es un simple contacto con el objeto presente; está completamente impregnada de los recuerdos. ¿Con qué recursos físicos e imaginativos contamos para indagar sobre estas cualidades de la memoria? y ¿qué descubrimos o más bien, hacia qué lugares de la comprensión personal y colectiva nos llevaría esta indagación por el cuerpo y la memoria? son preguntas que no buscaron proponer respuestas cerradas, más bien, fueron un pretexto para reflexionar sobre el valor de la creación artística como un acontecimiento que abre la sensibilidad y da la posibilidad de conectarse con nuestra historia y la forma como se ha moldeado por los entornos que habitamos en la situación de encierro por la que atravesamos. 

Referentes
Bergson, Henri. (2017) Materia y Memoria, ensayo sobre la relación del cuerpo con el espíritu. Cactus. Buenos Aires.
Byung-Chul, Han. (2015) El aroma del tiempo: Un ensayo filosófico sobre el arte de demorarse. Herder Editorial. Buenos Aires. 
Trosman, Carlos. (2013) Corpografias, una mirada corporal del mundo. Editorial Topía. Buenos Aires.
Le Breton, David. (2000) Elogio del caminar. Ediciones Siruela. España.    
*Bailarín Bogotano, Licenciado en Educación Artística con Énfasis en Danza y Teatro. Especialista en Tendencias Contemporáneas de la Danza, Especialista y Magister en Danza Movimiento Terapia de la Universidad Nacional de las Artes (Buenos Aires / Argentina) con formación independiente en danza contemporánea, ballet, improvisación y yoga.

¿Usted qué opina?

Revista Paso al Paso, 2021. ISSN: 2711-4783 (En línea)

Todos los contenidos de la Revista Paso al Paso circulan bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-CompartirIgual 2.5 Colombia.