Por: Ana Elisa Echeverri 

Crear, danzar, educar

El proceso de la enseñanza es una actividad conjunta de maestro y alumno. Esta idea básica de toda la enseñanza moderna, hace en la enseñanza artística un hecho inviolable. La pedagogía moderna tiene establecido que el alumno es un ser activo e independiente, orientado por conceptos personales, deseos, sentimientos y reflexiones. Es imposible juzgar al alumno como un ser pasivo en la clase, y mucho menos en la enseñanza artística, por lo cual a pesar de ser el maestro quien dirija la clase, se exige que el aprendizaje sea de carácter activo y creador. Así, la enseñanza del maestro y el aprendizaje del alumno, no son independientes, sino que se influyen y estimulan recíprocamente.

Ramiro Guerra, Las leyes de la didáctica de la danza.

Describir una actitud metodológica que se acerque a lo que entendemos como enseñanza de la danza creativa, es la motivación de esta segunda parte de este artículo.

Me refiero a: “una Actitud” precisamente porque no es un compendio de conocimientos técnicos para transmitir de una manera mecánica, sino que es una manera de relacionarse con el alumno en un salón de clase para generar creatividad en el desarrollo mismo de la transmisión. Reconoce en el alumno, un sujeto activo que puede por sí mismo a través de una guía, descubrir los elementos necesarios para desarrollar su motivación interna de movimiento; partir de la exploración grupal lúdica, para generar un ambiente y estado mental que predispongan a la imaginación, la fantasía y la transformación del movimiento, mediante el juego; es la premisa de partida para generar esta actitud tanto en el alumno como en el profesor.

Encontrar la motivación interna del movimiento, nos pone frente a la idea de Laban, de entender la danza como una sucesión de movimientos, que depende totalmente del sujeto del que parten. Lo que él llama los esfuerzos (impulso)* hacia los factores movimiento, peso, espacio, tiempo y esfuerzo.

El cuerpo es el instrumento del bailarín, por lo que el conocimiento del mismo y de sus posibilidades con relación a la forma, el movimiento y la expresión, son la base de todo aprendizaje relacionado con la danza.

Ainhoa Sarmiento

Entonces si entendemos la danza como esa sucesión de movimientos; su enseñanza parte del hecho de comprender los esfuerzos (impulsos) de movimiento con claridad, para lograr pensar en términos de movimiento. Es decir, a través de la experimentación de éstos en una búsqueda/exploración/disposición de ejecución mucho más libre y por lo tanto autónoma, se transforma en cada cuerpo sin intentar hacer de éstos un molde que repite esquemas mecánicamente, aprendidos por imitación.

No podemos negar que la imitación en ciertos aspectos de una clase de danza es necesaria, pero no la única herramienta. Es fundamental entender ese primer momento del movimiento que inclusive no se traduce en algo que se pueda experimentar desde afuera, es netamente interno. Si entendemos el esfuerzo como Laban lo explica como ese impulso que se da en el interior del cuerpo antes del movimiento, en la comprensión de ese momento tanto por parte del profesor como del alumno, estaríamos ante la clave de esta actitud que nos conduce al momento en el que ese Esfuerzo se materialice en movimiento.

El aprendizaje de la nueva danza alienta el desarrollo de una conciencia clara y precisa de los diferentes esfuerzos del movimiento, garantizando la apreciación y el goce de cualquiera de los movimientos de acción, incluso los más simples. 

En este orden de ideas, ¿cuáles son los temas y las habilidades que se deben desarrollar partiendo de la comprensión de los esfuerzos o impulsos del movimiento? Estos temas y habilidades, me atrevería a decir que son muy similares en todas las técnicas de danza. Las mayores diferencias vendrían en un momento posterior a estos primeros momentos de transmisión, los cuales varían según las edades e intensidad de las sesiones.

El diálogo entre esos temas y las herramientas a continuación enumeradas tal vez nos pueda ayudar a encontrar nuestras propias maneras de enfrentarnos a la enseñanza de la danza, como movimiento creativo o arte del movimiento. Aquí juega un papel determinante la motivación. Qué motiva al maestro y qué motiva al alumno, como elemento inicial que conduce a una visión final de los procesos; o en la que el proceso mismo es la motivación, sobre las que se implementa cualquier técnica que estemos enseñando. 

Paso a enumerar los temas y las herramientas fundamentales sobre las cuales construir una metodología propia, que haga énfasis transversal en una transmisión creativa.

Los temas:

  1. Esquema corporal

Seguimos a Luis Compte para definir los elementos de este:

  • Percepción global del cuerpo de su unidad y de su posición espacial.
  • Primeras relaciones espaciales (lateralidad y orientación del esquema corporal / representación y toma de conciencia del propio cuerpo).
  • Perturbaciones del esquema corporal.
  • Conocimiento y control del propio cuerpo.
  • La Lateralidad.
  • La Actitud.
  • La respiración.
  • La relajación.

Un claro ejemplo de cómo asumir el tema del esquema corporal, se puede apreciar en las actividades motoras pero también en otras como el dibujar, el tacto, la observación, etc. Por ejemplo, ver en imágenes la columna vertebral. Esa es una gran herramienta didáctica para enfrentar este tema que puede ser uno de los mayores retos al enseñar el esquema corporal.

Ejemplo de dibujos de la columna realizados por alumnas de 10 y 11 años.
  1. Expresión Corporal.

  • Gesto y acción.
  • Gestos corporales.
  • Gestos faciales.
  • Direcciones en el espacio.

Tendríamos múltiples ejemplos para cada tema. En la expresión corporal la combinación de los elementos espaciales con las diferentes partes del cuerpo también se convierte en una gran herramienta. Pero estos ejemplos son todos concebidos a través del juego y por la imaginación del profesor que se deja guiar por los alumnos.

  1. Musicalidad y coordinación.

  • Distinguir tiempos ternarios y binarios.
  • Capacidad de seguir conteos con el cuerpo a través del movimiento.
  • Diferentes figuras rítmicas (unísono, canon).

Un ejemplo aquí sería la propuesta de crear las propias coreografías según músicas escogidas y estudiadas al interior de la clase.

  1. Las habilidades.

  • Fuerza/potencia.
  • Resistencia 
  • Equilibrio y control
  • Elasticidad/tono muscular.

Para desarrollar las habilidades en general, están elementos más técnicos y propios de cada estilo de danza ( rutinas de ejercicios como tales) aquí cabe la imitación por ejemplo para mantener una correcta ejecución de los movimientos. Estos temas o Factores de movimiento en una clase de danza nos darán como resultado las calidades del movimiento, búsqueda fundamental en la formación de un bailarín.

Cada maestro desarrollará sus propias herramientas para lograr que la combinación de estos temas llegue a ese objetivo final. La transmisión de la Actitud o como lo define Luis Compte: La respuesta personal que cada uno le da al problema de la gravedad. Es quizás uno de los temas más complejos de enseñar porque los ejercicios que se diseñen a través del juego deben además de ser un reto en el sentido que éste tiene al interior del juego pero también deben trabajar la conciencia corporal. El elemento fundamental para desarrollar en cualquier formación corporal y que cada día tenemos más atrofiado debido a nuestros hábitos sedentarios.

Es decir, la combinación de la expresión corporal, la musicalidad, la coordinación y control del cuerpo se están enseñando de una manera creativa cuando el objetivo fundamental me muestra como maestro que el alumno logra calidades en su movimiento. Y para esto entonces proponemos algunas herramientas que nos pueden ser útiles.

Herramientas:

Partimos de las etapas del desarrollo psicomotor, cada contenido o tema debe estar adaptado al momento cognitivo y de desarrollo del esquema corporal. Aunque este se siga desarrollando toda la vida, alcanza una etapa de madurez entre los 12 y los 13 años de edad.

Trabajar los elementos a través de estas estrategias metodológicas puede ser el camino:

  • La sensación (que involucre todos los sentidos).
  • La percepción/observación (que parta de descubrir en mi cuerpo pero también en el del otro).
  • La memoria (traer a las tareas mismas de la clase elementos de afuera, del recuerdo, etc.).
  • La emoción (utilizar elementos que generen emociones en los alumnos, texturas, imágenes , cuentos, la música, etc.).
  • La imaginación, la fantasía (darles la opción de transformar todos los elementos a través de sus propias iniciativas).
  • La intuición. Escuchar al otro, intuir al otro (ésta es fundamental sobre todo en el maestro, quien debe mantener una actitud de escucha intuitiva de cada alumno en particular)

Estas serían algunas de las infinitas herramientas didácticas que cada maestro debe encontrar, para construir su propia metodología. Son válidas desde una concepción de la enseñanza como un proceso y no solo como un producto. El objetivo entonces es el proceso mismo, no hay un objetivo final como producto, aunque se pueda llegar a un producto.

Se trata de potenciar ideas y conceptos como los de: la imaginación, el juego, la fantasía, y la sensación como ejes sobre los que transversalmente se enseña la técnica de la danza, en tanto que somos capaces de valorar eso que trae cada cuerpo y cada mente de antemano.

Para concluir, educar en cualquier ámbito desde la perspectiva creativa siempre nos va a impulsar a crecer. Pero no ese crecimiento que nos deja el paso del tiempo, sino el de cuando hablamos en términos de un aprendizaje significativo. 

Aprender es comprender, adquirir habilidad para resolver situaciones inéditas.

Alicia Muñoz

La creatividad está definida como la solución novedosa y significativa a algún problema. Entonces esta es una invitación a los maestros de danza a que no nos quedemos con lo ya aprendido sino que sigamos desarrollando siempre soluciones novedosas a medida que se nos vayan presentando nuevos retos. No hay alumnos difíciles, hay cada vez nuevos retos para enseñar lo mismo pero de diferentes maneras.

*Algunos traductores de Laban utilizan la palabra impulso al momento de referirse al concepto de esfuerzo, porque en inglés la palabra es: effort.
Referencias
Sarmiento Ainhoa. 101 ejercicios de danza contemporánea para niños y jóvenes. Pág 35. Ed Tutur , España 2015.
Muñoz Alicia, Cuerpos amaestrados VS cuerpos inteligentes. Pág. 24 . Balletin Dance , Buenos Aires 2010.
Por: Ana Elisa Echeverri 

Crear, danzar, educar

El proceso de la enseñanza es una actividad conjunta de maestro y alumno. Esta idea básica de toda la enseñanza moderna, hace en la enseñanza artística un hecho inviolable. La pedagogía moderna tiene establecido que el alumno es un ser activo e independiente, orientado por conceptos personales, deseos, sentimientos y reflexiones. Es imposible juzgar al alumno como un ser pasivo en la clase, y mucho menos en la enseñanza artística, por lo cual a pesar de ser el maestro quien dirija la clase, se exige que el aprendizaje sea de carácter activo y creador. Así, la enseñanza del maestro y el aprendizaje del alumno, no son independientes, sino que se influyen y estimulan recíprocamente.

Ramiro Guerra, Las leyes de la didáctica de la danza.

Describir una actitud metodológica que se acerque a lo que entendemos como enseñanza de la danza creativa, es la motivación de esta segunda parte de este artículo.

Me refiero a: “una Actitud” precisamente porque no es un compendio de conocimientos técnicos para transmitir de una manera mecánica, sino que es una manera de relacionarse con el alumno en un salón de clase para generar creatividad en el desarrollo mismo de la transmisión. Reconoce en el alumno, un sujeto activo que puede por sí mismo a través de una guía, descubrir los elementos necesarios para desarrollar su motivación interna de movimiento; partir de la exploración grupal lúdica, para generar un ambiente y estado mental que predispongan a la imaginación, la fantasía y la transformación del movimiento, mediante el juego; es la premisa de partida para generar esta actitud tanto en el alumno como en el profesor.

Encontrar la motivación interna del movimiento, nos pone frente a la idea de Laban, de entender la danza como una sucesión de movimientos, que depende totalmente del sujeto del que parten. Lo que él llama los esfuerzos (impulso)* hacia los factores movimiento, peso, espacio, tiempo y esfuerzo.

El cuerpo es el instrumento del bailarín, por lo que el conocimiento del mismo y de sus posibilidades con relación a la forma, el movimiento y la expresión, son la base de todo aprendizaje relacionado con la danza.

Ainhoa Sarmiento

Entonces si entendemos la danza como esa sucesión de movimientos; su enseñanza parte del hecho de comprender los esfuerzos (impulsos) de movimiento con claridad, para lograr pensar en términos de movimiento. Es decir, a través de la experimentación de éstos en una búsqueda/exploración/disposición de ejecución mucho más libre y por lo tanto autónoma, se transforma en cada cuerpo sin intentar hacer de éstos un molde que repite esquemas mecánicamente, aprendidos por imitación.

No podemos negar que la imitación en ciertos aspectos de una clase de danza es necesaria, pero no la única herramienta. Es fundamental entender ese primer momento del movimiento que inclusive no se traduce en algo que se pueda experimentar desde afuera, es netamente interno. Si entendemos el esfuerzo como Laban lo explica como ese impulso que se da en el interior del cuerpo antes del movimiento, en la comprensión de ese momento tanto por parte del profesor como del alumno, estaríamos ante la clave de esta actitud que nos conduce al momento en el que ese Esfuerzo se materialice en movimiento.

El aprendizaje de la nueva danza alienta el desarrollo de una conciencia clara y precisa de los diferentes esfuerzos del movimiento, garantizando la apreciación y el goce de cualquiera de los movimientos de acción, incluso los más simples. 

En este orden de ideas, ¿cuáles son los temas y las habilidades que se deben desarrollar partiendo de la comprensión de los esfuerzos o impulsos del movimiento? Estos temas y habilidades, me atrevería a decir que son muy similares en todas las técnicas de danza. Las mayores diferencias vendrían en un momento posterior a estos primeros momentos de transmisión, los cuales varían según las edades e intensidad de las sesiones.

El diálogo entre esos temas y las herramientas a continuación enumeradas tal vez nos pueda ayudar a encontrar nuestras propias maneras de enfrentarnos a la enseñanza de la danza, como movimiento creativo o arte del movimiento. Aquí juega un papel determinante la motivación. Qué motiva al maestro y qué motiva al alumno, como elemento inicial que conduce a una visión final de los procesos; o en la que el proceso mismo es la motivación, sobre las que se implementa cualquier técnica que estemos enseñando. 

Paso a enumerar los temas y las herramientas fundamentales sobre las cuales construir una metodología propia, que haga énfasis transversal en una transmisión creativa.

Los temas:

  1. Esquema corporal

Seguimos a Luis Compte para definir los elementos de este:

  • Percepción global del cuerpo de su unidad y de su posición espacial.
  • Primeras relaciones espaciales (lateralidad y orientación del esquema corporal / representación y toma de conciencia del propio cuerpo).
  • Perturbaciones del esquema corporal.
  • Conocimiento y control del propio cuerpo.
  • La Lateralidad.
  • La Actitud.
  • La respiración.
  • La relajación.

Un claro ejemplo de cómo asumir el tema del esquema corporal, se puede apreciar en las actividades motoras pero también en otras como el dibujar, el tacto, la observación, etc. Por ejemplo, ver en imágenes la columna vertebral. Esa es una gran herramienta didáctica para enfrentar este tema que puede ser uno de los mayores retos al enseñar el esquema corporal.

Ejemplo de dibujos de la columna realizados por alumnas de 10 y 11 años.
  1. Expresión Corporal.

  • Gesto y acción.
  • Gestos corporales.
  • Gestos faciales.
  • Direcciones en el espacio.

Tendríamos múltiples ejemplos para cada tema. En la expresión corporal la combinación de los elementos espaciales con las diferentes partes del cuerpo también se convierte en una gran herramienta. Pero estos ejemplos son todos concebidos a través del juego y por la imaginación del profesor que se deja guiar por los alumnos.

  1. Musicalidad y coordinación.

  • Distinguir tiempos ternarios y binarios.
  • Capacidad de seguir conteos con el cuerpo a través del movimiento.
  • Diferentes figuras rítmicas (unísono, canon).

Un ejemplo aquí sería la propuesta de crear las propias coreografías según músicas escogidas y estudiadas al interior de la clase.

  1. Las habilidades.

  • Fuerza/potencia.
  • Resistencia 
  • Equilibrio y control
  • Elasticidad/tono muscular.

Para desarrollar las habilidades en general, están elementos más técnicos y propios de cada estilo de danza ( rutinas de ejercicios como tales) aquí cabe la imitación por ejemplo para mantener una correcta ejecución de los movimientos. Estos temas o Factores de movimiento en una clase de danza nos darán como resultado las calidades del movimiento, búsqueda fundamental en la formación de un bailarín.

Cada maestro desarrollará sus propias herramientas para lograr que la combinación de estos temas llegue a ese objetivo final. La transmisión de la Actitud o como lo define Luis Compte: La respuesta personal que cada uno le da al problema de la gravedad. Es quizás uno de los temas más complejos de enseñar porque los ejercicios que se diseñen a través del juego deben además de ser un reto en el sentido que éste tiene al interior del juego pero también deben trabajar la conciencia corporal. El elemento fundamental para desarrollar en cualquier formación corporal y que cada día tenemos más atrofiado debido a nuestros hábitos sedentarios.

Es decir, la combinación de la expresión corporal, la musicalidad, la coordinación y control del cuerpo se están enseñando de una manera creativa cuando el objetivo fundamental me muestra como maestro que el alumno logra calidades en su movimiento. Y para esto entonces proponemos algunas herramientas que nos pueden ser útiles.

Herramientas:

Partimos de las etapas del desarrollo psicomotor, cada contenido o tema debe estar adaptado al momento cognitivo y de desarrollo del esquema corporal. Aunque este se siga desarrollando toda la vida, alcanza una etapa de madurez entre los 12 y los 13 años de edad.

Trabajar los elementos a través de estas estrategias metodológicas puede ser el camino:

  • La sensación (que involucre todos los sentidos).
  • La percepción/observación (que parta de descubrir en mi cuerpo pero también en el del otro).
  • La memoria (traer a las tareas mismas de la clase elementos de afuera, del recuerdo, etc.).
  • La emoción (utilizar elementos que generen emociones en los alumnos, texturas, imágenes , cuentos, la música, etc.).
  • La imaginación, la fantasía (darles la opción de transformar todos los elementos a través de sus propias iniciativas).
  • La intuición. Escuchar al otro, intuir al otro (ésta es fundamental sobre todo en el maestro, quien debe mantener una actitud de escucha intuitiva de cada alumno en particular)

Estas serían algunas de las infinitas herramientas didácticas que cada maestro debe encontrar, para construir su propia metodología. Son válidas desde una concepción de la enseñanza como un proceso y no solo como un producto. El objetivo entonces es el proceso mismo, no hay un objetivo final como producto, aunque se pueda llegar a un producto.

Se trata de potenciar ideas y conceptos como los de: la imaginación, el juego, la fantasía, y la sensación como ejes sobre los que transversalmente se enseña la técnica de la danza, en tanto que somos capaces de valorar eso que trae cada cuerpo y cada mente de antemano.

Para concluir, educar en cualquier ámbito desde la perspectiva creativa siempre nos va a impulsar a crecer. Pero no ese crecimiento que nos deja el paso del tiempo, sino el de cuando hablamos en términos de un aprendizaje significativo. 

Aprender es comprender, adquirir habilidad para resolver situaciones inéditas.

Alicia Muñoz

La creatividad está definida como la solución novedosa y significativa a algún problema. Entonces esta es una invitación a los maestros de danza a que no nos quedemos con lo ya aprendido sino que sigamos desarrollando siempre soluciones novedosas a medida que se nos vayan presentando nuevos retos. No hay alumnos difíciles, hay cada vez nuevos retos para enseñar lo mismo pero de diferentes maneras.

*Algunos traductores de Laban utilizan la palabra impulso al momento de referirse al concepto de esfuerzo, porque en inglés la palabra es: effort.
Referencias
Sarmiento Ainhoa. 101 ejercicios de danza contemporánea para niños y jóvenes. Pág 35. Ed Tutur , España 2015.
Muñoz Alicia, Cuerpos amaestrados VS cuerpos inteligentes. Pág. 24 . Balletin Dance , Buenos Aires 2010.

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Revista Paso al Paso, 2021. ISSN: 2711-4783 (En línea)

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