Comunicado público: #EmergenciaCultural en Medellin

#EmergenciaCultural en Medellin. Caricatura por Átomo
Nota previa: El siguiente comunicado fue enviado el día de hoy a la Administración municipal de Medellín por parte de diferentes colectivos y actores del sector de la danza de la Ciudad. Lo reproducimos con breves ajustes al formato (conservando intacto el contenido) dirigidos a la lecturabilidad en dispositivos digitales. Haga clic aquí para descargar la versión original en formato PDF. La ilustración con la que acompañamos este artículo no hace parte del comunicado original.

Medellín, mayo 27 de 2020

Señores (as)
Consejo de Danza
Alcaldía de Medellín
Secretaría de Cultura Ciudadana – Consultores, asesores, líderes de proyecto,
subsecretarios y secretaria
Sistema Municipal de Cultura
Despacho del Alcalde Municipal
Concejo Municipal de Medellín

Cordial saludo,

Con el presente comunicado recogemos las voces de diversos artistas, gestores, educadores y cultores de la danza, quienes, en medio de la coyuntura por la emergencia sanitaria actual, abogando por la articulación de nuestro sector y el mejoramiento de condiciones de política pública del mismo, hemos venido dialogando en aras de sumar intenciones que faciliten mayor nivel de información, participación e incidencia de todos aquellos que hacemos parte de la danza en la ciudad de Medellín.

La actual crisis plantea la posibilidad de un nuevo comienzo, una reconstrucción yendo más allá de la necesaria reactivación. Evidentemente se está en los terrenos de una emergencia sanitaria sin precedentes, pero de continuar el mismo rumbo en las circunstancias dadas y decisiones hasta ahora tomadas, se podría experimentar también una profunda emergencia cultural, que refiere no sólo las prácticas artísticas, sino también las prácticas de convivencia, de ocio, el reconocimiento y cuidado de patrimonios materiales e inmateriales, ambientalistas y de civismo entre todas las prácticas de producción simbólica de las sociedades humanas y que configuran su cultura.

En este orden de ideas, respetuosamente, hacemos a continuación algunas solicitudes, aportes y manifestaciones, por una parte, al Consejo de Danza, como mecanismo de interlocución con la administración pública, por otra, frente a la Administración Municipal y su accionar para mitigar el impacto en la comunidad artística y cultural de la ciudad frente a la pandemia, que es claro para todo el país, simplemente ha dejado a la vista de todos, el “abandono” que sufre el arte y la cultura por parte del estado.

Se solicita al Consejo de Danza de Medellín, información sobre la gestión realizada durante su actual vigencia administrativa y durante la crisis generada por el Covid–19, en donde se puedan evidenciar indicadores de impacto real de sus acciones en el sector.

Existe malestar en el sector y entre los firmantes de este documento, respecto a la labor del consejo y a la verdadera escucha que logra tener de la administración pública pues, no se evidencia una conversación real con el sector en los resultados finales que logran ser visibles. Por eso, esta solicitud se hace en aras de generar mecanismos que permitan que más personas reciban información pertinente y que quienes se interesan en hacer participación e incidencia, puedan reconocer la labor desarrollada por el consejo y como independientes, se puedan cumplir acciones de apoyo y veeduría a la función pública.

Entendiendo el Consejo Municipal de Danza como un espacio de participación política cultural de aporte y aprendizaje permanente, es importante recordar que sus participantes deben ser rotativos y cada vigencia debe estimular a la comunidad del sector, a que participe, generando mayor difusión de la información, estimulando la participación en sus sesiones y que de esta manera, pueda irse disminuyendo la apatía aparente que se muestra ante la importancia del accionar respecto a las políticas públicas que no tenemos aún.

Se sugiere entonces al consejo buscar nuevas estrategias de comunicación con el sector que den fe de representación de las inquietudes y necesidades reales del mismo; contar con las organizaciones civiles, que no solo refieren procesos artísticos, sino, culturales y sociales mediadas desde el arte, en este caso la danza, ampliando el diálogo de saberes sobre las realidades en los territorios para la formulación de un plan de trabajo más contextualizado y que aporta en las comunidades, más allá de las técnicas y/o estilos, situando la danza como elemento fundamental de la Cultura Viva Comunitaria.

Se hace un llamado a la revisión de los discursos planteados en redes sociales, entendiendo que los consejeros son representantes de todo un sector. Nombramos dos situaciones que ejemplifican que el consejo eventualmente pierde la representación real de la danza en la ciudad:

“…ya se ven los primeros resultados en los decretos nacionales, convocatorias especiales nacional, regional y municipal, solo te pedimos algo; revisa la información que publica en consejo de danza de Medellín, invita a tus amigos del sector que sigan la fanpage y cuando te llamemos a sumar participa”.

Texto. Fanpage Consejo de Danza de Medellín, del 24 de abril 2020

Estas comunicaciones probablemente son resultado de los diálogos del consejo en diversas instancias. No obstante, en efecto, los acuerdos de ley y convocatorias (ordinarias y LEP) no están siendo consonantes con lo que como movimiento cultural en el país y la ciudad se ha nombrado y, en general, no se apartan del simple hecho de cumplir con planes y acciones que se encontraban congeladas y que son derechos ya ganados por el sector cultural durante años.

Segundo ejemplo, el video Danzatón realizado por ​Susso, en el cual, al final genera comentarios que por ser “gracioso” o halagador, termina siendo irrespetuosamente sexista y misógino.

..

Se entiende como gesto positivo la iniciativa de la Danzatón y las posibles acciones que han desarrollado hasta la fecha, no obstante, se hace énfasis en que el llamado al Consejo es generar mayor impacto político, crítico, reflexivo…no solo al interior del mismo, sino respaldado en todo el sector que representa, de modo que pueda lograr una escucha real de la administración pública e incidencia en sus decisiones y acciones.

Se hace entonces la invitación al consejo a sumarse y respaldar el llamado fundamental a la Administración Municipal de ​decretar el Estado de Emergencia Cultural​, con el cual, los recursos públicos podrán ser ajustados de manera más pertinente, con la realidad actual (Covid-19), que transversalizará la presente administración.

Solicitamos a los funcionarios y al Sistema de Participación Cultural en el corto plazo, programar un espacio para el sector en general y los firmantes en particular, donde se haga una puesta en común pública de la naturaleza, alcance, propósitos y formas de acceso y vinculación del Consejo de Danza, así como su vigencia, mecanismos y calendario para la elección de consejeros y renovación del consejo, lo cual sentimos como un ejercicio urgente.

Plan de emergencia cultural para la ciudad de Medellín.

La “cultura ciudadana”, esa de la que esta ciudad se enorgullece tanto, está en riesgo, si no se atienden eficazmente las necesidades de las iniciativas que la han construido desde las bases territoriales, las prácticas artísticas, la cultura viva comunitaria, los saberes populares, las prácticas ancestrales, los espacios de producción simbólica, entre otras.

Lo que está en crisis no es solo lo económico, la situación ha recaído también sobre los cuerpos y las prácticas culturales, por ejemplo la danza, son vitales para la reconstrucción del tejido social, pues trabajamos sobre el fortalecimiento de las personas en aspectos más integrales. Entender esto colectivamente es reconocer que no somos paquetes de entretenimiento, y que nuestra labor ha sido relevante durante muchos años en la generación de la resiliencia de una ciudad altamente afectada por la catástrofe de la violencia.

Por eso, teniendo en cuenta que la UNESCO, en su ​Estrategia para reforzar la labor en materia de protección de la cultura y promoción del pluralismo cultural en caso de conflicto armado​ (y otros desastres)​ de 2015, plantea que:

“La capacidad de acceder al propio patrimonio (ya se trate de un edificio religioso, de una ciudad histórica, de un sitio arqueológico o de un paisaje) o de participar en prácticas culturales específicas puede proporcionar un sentimiento indispensable de identidad, dignidad y empoderamiento. Además, en situaciones posteriores a emergencias, la cultura puede ser un motor para reconstruir la economía y la sociedad y promover la tolerancia y la reconciliación…”

-UNESCO (Fuente)

Se exhorta a la administración pública de la ciudad, con el liderazgo de la Secretaría de Cultura ciudadana y el Concejo Municipal de Medellín, a que evalúe y proceda a la declaratoria por decreto  municipal de la Emergencia Cultural en Medellín. Y en ese sentido se propone convocar a la ciudadanía para establecer un ​plan de emergencia cultural con miras a convertirse en acuerdo municipal, que deberá ser parte del Plan de Desarrollo 2020-2023, e indicar con claridad y especificidad las estrategias y recursos que se aplicarán para reactivar las prácticas culturales en la ciudad, teniendo en cuenta la emergencia sanitaria por el Covid-19, sus efectos, y el estado crítico del sector cultural que se hace evidente frente a la pandemia pero que tiene antecedentes ya manifiestos en la ciudad; es preciso poner en primerísimo plano, con el liderazgo de Medellín, y escalar para el país, la reapertura de los escenarios y aulas de las artes y la cultura, los lugares de encuentro, convivio y construcción cultural definiendo de manera temprana protocolos de bioseguridad para los espacios culturales y eventos a realizarse.

Esperamos que la declaratoria de Emergencia Cultural tenga tal alcance que el municipio y la administración pública estén habilitados de manera excepcional para reformular y redireccionar los presupuestos programáticos de la SCC y adicionar otros recursos del presupuesto municipal, articulando en la participación de los agentes del sector, organizaciones civiles y colectividades e individuos independientes de artistas, formadores, cultores, productores y gestores, de modo que se acompañen y den sustento al ​plan de emergencia cultural donde se destinen recursos y apoyos económicos para los agentes del sector, pasando por la coordinación de SCC con otras secretarías y dependencias de la alcaldía, sin que esto implique la disminución o dilución del presupuesto de Cultura en secretarías como la de educación o salud (realidad evidente en la lectura del PMD y los debates que se han hecho en el Concejo Municipal para el tema cultura).

Es indispensable que se aborden acciones puntuales que vayan más allá de las convocatorias de estímulos que consideramos muy necesarias, pero que fracturan el tejido sectorial en el modo como se han venido formulando, en tanto no corresponden al contexto, sus potencias, necesidades; éstas son insuficientes en su alcance y cobertura disponiendo a los distintos hacedores del sector al plano competitivo que a la final deteriora las relaciones y la convivencia en la construcción de lo social que es nuestra misión.

En esa medida requieren ser revisadas, reformuladas y fortalecidas presupuestalmente. Insistiendo en que este no debe ser el mecanismo único, en tanto la cultura viva comunitaria no se inscribe dentro de una vocación productiva en términos del mercado y definitivamente es de una naturaleza distinta a la industria cultural o naranja donde se ha querido empaquetar y requiere de la responsabilidad estatal para su financiamiento, consolidación y continuidad.

Presupuesto para cultura dentro del Plan de Desarrollo 2020-2023

Revisar el presupuesto público de la ciudad en materia de cultura propuesto en el Plan de Desarrollo Medellín Futuro 2020-2023, que hasta ahora presenta el índice más bajo de los últimos 3 periodos de gobierno.

Se solicita acoger la propuesta mínima del 3% destinado a cultura, en consonancia con las propuestas del alcalde en tiempo de campaña y, a las necesidades reales del sector y reconociendo a la cultura como eje indispensable, junto a salud y educación para la reconstrucción social en medio de la pandemia y posterior a ésta. No obstante, esto no puede implicar la dilución del presupuesto de cultura en otras secretarías y la pérdida de espacios ya ganados por el sector durante las últimas décadas.

La voz de la cultura debe tener relevancia en la transformación educativa que se propone en dicho plan y la articulación con otras dependencias de la Alcaldía y su autonomía depende de que se destinen los recursos necesarios para ello. En este sentido nos plegamos a otros movimientos civiles de los agentes culturales de la ciudad en su manifiesto #MenosDel3EsPoquito.

Renta básica y estrategias de empleabilidad

Como punto central del plan de acción, toda vez se declara la Emergencia Cultural e independiente de ello, es imprescindible establecer una renta básica que se sume a los aportes ofrecidos por el gobierno nacional con el fin de completar una renta digna básica para artistas y gestores independientes, teniendo en cuenta las dificultades e impedimentos explícitos que el gobierno ha interpuesto en la reactivación económica de las prácticas culturales, como el cierre de los espacios donde naturalmente acontece nuestro hacer. Además, como un necesario reconocimiento al aporte que como cultores hacemos en la construcción sensible de Colombia y Medellín en los procesos de la convivencia, el aprendizaje a lo largo de toda la vida y la construcción de una paz estable y duradera, lo cual comprendemos como objetivos estratégicos de la ciudad y de esta administración.  Los agentes del sector cultural a través de nuestras formas de acción y organización, y nuestras trayectorias hemos dado fe de nuestro hacer y lo que ahora solicitamos es la confianza y el respaldo económico para continuar nuestra labor, que de seguro ha tenido más incidencia en la construcción de los territorios que la agenda propia de la institucionalidad.

Así mismo, buscar estrategias de empleabilidad acordes a los planes de reactivación que se desarrollen desde la Administración Municipal.

Para esto, es necesario analizar los métodos de caracterización del sector, por ejemplo, según la Secretaría de Cultura Ciudadana de Medellín, 6800 ciudadanos se registraron como artistas o gestores a través de un formulario de Google y sólo 622 fueron contemplados en condición de vulnerabilidad. Otras estrategias evidencian que dicha muestra no refleja la situación actual y por venir en cuanto a la vulnerabilidad y mucho menos en dar cuenta de la totalidad de agentes que configuramos el sector, por lo cual solicitamos se destine un recurso y estrategia seria y eficaz para la caracterización del sector, perentoriamente de la mano de las organizaciones civiles y colectividades independientes de la ciudad en este campo, como ejercicio de gobernabilidad y gobernanza.

Convocatorias de estímulos al arte y la cultura​.

Aunque las convocatorias son un terreno ganado por el sector, en la actual contingencia, se quedan cortas ante las urgencias presentadas y ponen a los participantes en un estado de “competencia por la supervivencia” que no son dignas. Es indispensable que se generen otras estrategias que resuelvan la crisis del sector cultural.

Esto se evidencia en que alrededor de 1000 proyectos o más, que aspiraron a los apoyos LEP (Escénicas) y Convocatorias Especiales (No escénicas) quedaron por fuera, frente a lo cual y de cara al futuro, se solicita separar en múltiples categorías cada una con su asignación presupuestal, por tipo de participante (persona jurídica con ánimo de lucro, persona jurídica sin ánimo de lucro, grupos conformados, persona natural), por enfoque disciplinar o por área artística, anexando la opción interdisciplinar, equilibrando los recursos destinados igualitariamente entre las áreas; estableciendo condiciones diferentes para la ruralidad y la zona urbana, y en los criterios de evaluación hacer relevante la calificación por trayectoria y lugar o población de incidencia del proyecto y no por estratificación social, noción que no da cuenta a la realidad socioeconómica de las personas y organizaciones para ser tenido en cuenta. Así mismo se hace importante revisar el mecanismo de evaluación y la pertinencia de los perfiles de los evaluadores y jurados.

Se pide revisar la experiencia con el programa de salas abiertas y enfocarlo también a agrupaciones sin sala, a través de estrategias como “grupos residentes”; además de generar un programa homólogo y específico al sector danza con la idea de “estudios abiertos” articulando los distintos salones, escuelas y estudios de danza de la ciudad. Además de analizar experiencias exitosas de otras secretarías de cultura, como por ejemplo el Programa de Apoyo a Grupos Artísticos Profesionales de Artes Escénicas del Fonca (México).

Invitamos a revisar el tema de las vigencias de la ejecución para el caso de las convocatorias, y dar viabilidad a la posibilidad de que existan vigencias compartidas entre un año y otro en coherencia por ejemplo a los tiempos de la creación.

Se solicita también generar un apoyo especial y estímulo a la Asociatividad y el trabajo en red por el plan de emergencia y/o la política pública, amparado en la emergencia cultural para remunerar económicamente las iniciativas de participación en la revisión de éstas y otras estrategias.

Frente a la convocatoria de agenda cultural vigente y futuras, es necesario revisar las exigencias que se están presentando en las cartas de aceptación del estímulo, entre las que se plantean una serie de tareas que no corresponden de manera coherente a los presupuestos asignados, como la gestión de públicos o la reformulación de las propuestas artísticas frente a las condiciones biosanitarias, lo que implica otro ejercicio creativo que implica unos costos y acciones que no se justifican en los recursos de agenda. Así mismo, se pide hacer una revisión general de las convocatorias de agenda cultural en tanto la categorización, formatos y asignación tarifaria es errada e incoherente con las realidades del oficio.

Eventos de ciudad producidos por la Secretaría de Cultura Ciudadana

Se solicita revisar y poner en diálogo la pertinencia de la Secretaría de Cultura Ciudadana en la producción de eventos culturales de gran formato y retomar su papel como mediador de las condiciones y los recursos para que la propia ciudadanía pueda ejecutar esos eventos de ciudad. Se  percibe un exceso de protagonismo en la gestión de la entidad, cuando su labor y misión debe estar más orientada a la mediación y el acompañamiento. Así mismo, abrir la misma discusión respecto de otras acciones y programas como Festival de Tango, La Feria de las Flores, DanzaMed, Mitos y Leyendas, Apoyos Concertados, entre otros.

Para esto se solicita, además, socialización del plan de gastos presupuestado desde la Secretaría de Cultura Ciudadana para lo que queda del año.

Sobre las colectividades de veeduría ciudadana

Manifestamos nuestro interés y compromiso como colectividad espontánea e informal, de ciudadanos habitantes de Medellín, cultores, artistas y gestores de la danza y la cultura en general, en ejercer nuestro derecho a la participación y veeduría ciudadana frente a la gestión del estado, sus entidades y funcionarios, en el acompañamiento, vigilancia y fiscalización de la planificación, ejecución, contratación, asignación presupuestal, calidad técnica, de los programas y acciones que se formulen, amparados en el alcance y funciones que establece en estos casos el artículo 270 de la Constitución y la Ley 850 de 2003. Por lo cual solicitamos a ustedes la mejor disposición en una interlocución constructiva y con gran escucha en la horizontalidad.

Insumos e informes requeridos en el ejercicio de veeduría:

A la secretaría:

  1. Plan de Gastos proyectado en estudios previos para el 2020 por la Secretaría
    de Cultura Ciudadana previo a la emergencia sanitaria.
  2. Proyección de las convocatorias de apoyos concertados y estímulos para el
    2020 previo a la emergencia sanitaria.
  3. Informe de análisis del enfoque, naturaleza e impactos del histórico de las
    convocatorias, con especial énfasis en el sector danza.
  4. Informe final Becario 2018 investigación sobre los 15 años de las convocatorias.

Al consejo de danza:

  1. Informe de gestiones adelantadas en su periodo de vigencia y de manera
    particular para la contingencia.
  2. Proyecciones y planes de trabajo del Consejo.
  3. Claridades sobre la participación presupuestal de los consejeros en los
    recursos públicos

Atentamente,

JAIR JOSÉ ALBA SALCEDO
Docente de Artes (Sector Danza) – Magister en Educación

CLAUDIA CARDONA
Integrante colectivos Zona Suspendida y Des-Hecho

ROCÍO MARCELA CASTAÑEDA HENAO
Directora de Videodanza Emergente

MARÍA CLAUDIA MEJÍA
Directora de Malas Compañías Danza Contemporánea

JOHANS MORENO BETANCUR
Director Compañía Al Paso Escénico y Director Artístico Encuentro Endanzante

PASTOR DE JESÚS OQUENDO FRANCO
Corporación Cultural Rapsodia Negra

CRISTIAN PULIDO MELO
Director Colectivo Danzacción. Bailarín y gestor. Red Nómada Artes del Movimiento

ARTURO VAHOS JIMÉNEZ
Representante Legal Corporación Cultural Canchimalos

CLAUDIA VERA LOPERA
Directora Kaleidoscopio Danza

CRISTIAN ZAPATA VÁSQUEZ
Gestor Proyecto Cuarto Lado. Red Nómada Artes del Movimiento

#EmergenciaCultural en Medellin. Caricatura por Átomo
Nota previa: El siguiente comunicado fue enviado el día de hoy a la Administración municipal de Medellín por parte de diferentes colectivos y actores del sector de la danza de la Ciudad. Lo reproducimos con breves ajustes al formato (conservando intacto el contenido) dirigidos a la lecturabilidad en dispositivos digitales. Haga clic aquí para descargar la versión original en formato PDF. La ilustración con la que acompañamos este artículo no hace parte del comunicado original.

Medellín, mayo 27 de 2020

Señores (as)
Consejo de Danza
Alcaldía de Medellín
Secretaría de Cultura Ciudadana – Consultores, asesores, líderes de proyecto,
subsecretarios y secretaria
Sistema Municipal de Cultura
Despacho del Alcalde Municipal
Concejo Municipal de Medellín

Cordial saludo,

Con el presente comunicado recogemos las voces de diversos artistas, gestores, educadores y cultores de la danza, quienes, en medio de la coyuntura por la emergencia sanitaria actual, abogando por la articulación de nuestro sector y el mejoramiento de condiciones de política pública del mismo, hemos venido dialogando en aras de sumar intenciones que faciliten mayor nivel de información, participación e incidencia de todos aquellos que hacemos parte de la danza en la ciudad de Medellín.

La actual crisis plantea la posibilidad de un nuevo comienzo, una reconstrucción yendo más allá de la necesaria reactivación. Evidentemente se está en los terrenos de una emergencia sanitaria sin precedentes, pero de continuar el mismo rumbo en las circunstancias dadas y decisiones hasta ahora tomadas, se podría experimentar también una profunda emergencia cultural, que refiere no sólo las prácticas artísticas, sino también las prácticas de convivencia, de ocio, el reconocimiento y cuidado de patrimonios materiales e inmateriales, ambientalistas y de civismo entre todas las prácticas de producción simbólica de las sociedades humanas y que configuran su cultura.

En este orden de ideas, respetuosamente, hacemos a continuación algunas solicitudes, aportes y manifestaciones, por una parte, al Consejo de Danza, como mecanismo de interlocución con la administración pública, por otra, frente a la Administración Municipal y su accionar para mitigar el impacto en la comunidad artística y cultural de la ciudad frente a la pandemia, que es claro para todo el país, simplemente ha dejado a la vista de todos, el “abandono” que sufre el arte y la cultura por parte del estado.

Se solicita al Consejo de Danza de Medellín, información sobre la gestión realizada durante su actual vigencia administrativa y durante la crisis generada por el Covid–19, en donde se puedan evidenciar indicadores de impacto real de sus acciones en el sector.

Existe malestar en el sector y entre los firmantes de este documento, respecto a la labor del consejo y a la verdadera escucha que logra tener de la administración pública pues, no se evidencia una conversación real con el sector en los resultados finales que logran ser visibles. Por eso, esta solicitud se hace en aras de generar mecanismos que permitan que más personas reciban información pertinente y que quienes se interesan en hacer participación e incidencia, puedan reconocer la labor desarrollada por el consejo y como independientes, se puedan cumplir acciones de apoyo y veeduría a la función pública.

Entendiendo el Consejo Municipal de Danza como un espacio de participación política cultural de aporte y aprendizaje permanente, es importante recordar que sus participantes deben ser rotativos y cada vigencia debe estimular a la comunidad del sector, a que participe, generando mayor difusión de la información, estimulando la participación en sus sesiones y que de esta manera, pueda irse disminuyendo la apatía aparente que se muestra ante la importancia del accionar respecto a las políticas públicas que no tenemos aún.

Se sugiere entonces al consejo buscar nuevas estrategias de comunicación con el sector que den fe de representación de las inquietudes y necesidades reales del mismo; contar con las organizaciones civiles, que no solo refieren procesos artísticos, sino, culturales y sociales mediadas desde el arte, en este caso la danza, ampliando el diálogo de saberes sobre las realidades en los territorios para la formulación de un plan de trabajo más contextualizado y que aporta en las comunidades, más allá de las técnicas y/o estilos, situando la danza como elemento fundamental de la Cultura Viva Comunitaria.

Se hace un llamado a la revisión de los discursos planteados en redes sociales, entendiendo que los consejeros son representantes de todo un sector. Nombramos dos situaciones que ejemplifican que el consejo eventualmente pierde la representación real de la danza en la ciudad:

“…ya se ven los primeros resultados en los decretos nacionales, convocatorias especiales nacional, regional y municipal, solo te pedimos algo; revisa la información que publica en consejo de danza de Medellín, invita a tus amigos del sector que sigan la fanpage y cuando te llamemos a sumar participa”.

Texto. Fanpage Consejo de Danza de Medellín, del 24 de abril 2020

Estas comunicaciones probablemente son resultado de los diálogos del consejo en diversas instancias. No obstante, en efecto, los acuerdos de ley y convocatorias (ordinarias y LEP) no están siendo consonantes con lo que como movimiento cultural en el país y la ciudad se ha nombrado y, en general, no se apartan del simple hecho de cumplir con planes y acciones que se encontraban congeladas y que son derechos ya ganados por el sector cultural durante años.

Segundo ejemplo, el video Danzatón realizado por ​Susso, en el cual, al final genera comentarios que por ser “gracioso” o halagador, termina siendo irrespetuosamente sexista y misógino.

..

Se entiende como gesto positivo la iniciativa de la Danzatón y las posibles acciones que han desarrollado hasta la fecha, no obstante, se hace énfasis en que el llamado al Consejo es generar mayor impacto político, crítico, reflexivo…no solo al interior del mismo, sino respaldado en todo el sector que representa, de modo que pueda lograr una escucha real de la administración pública e incidencia en sus decisiones y acciones.

Se hace entonces la invitación al consejo a sumarse y respaldar el llamado fundamental a la Administración Municipal de ​decretar el Estado de Emergencia Cultural​, con el cual, los recursos públicos podrán ser ajustados de manera más pertinente, con la realidad actual (Covid-19), que transversalizará la presente administración.

Solicitamos a los funcionarios y al Sistema de Participación Cultural en el corto plazo, programar un espacio para el sector en general y los firmantes en particular, donde se haga una puesta en común pública de la naturaleza, alcance, propósitos y formas de acceso y vinculación del Consejo de Danza, así como su vigencia, mecanismos y calendario para la elección de consejeros y renovación del consejo, lo cual sentimos como un ejercicio urgente.

Plan de emergencia cultural para la ciudad de Medellín.

La “cultura ciudadana”, esa de la que esta ciudad se enorgullece tanto, está en riesgo, si no se atienden eficazmente las necesidades de las iniciativas que la han construido desde las bases territoriales, las prácticas artísticas, la cultura viva comunitaria, los saberes populares, las prácticas ancestrales, los espacios de producción simbólica, entre otras.

Lo que está en crisis no es solo lo económico, la situación ha recaído también sobre los cuerpos y las prácticas culturales, por ejemplo la danza, son vitales para la reconstrucción del tejido social, pues trabajamos sobre el fortalecimiento de las personas en aspectos más integrales. Entender esto colectivamente es reconocer que no somos paquetes de entretenimiento, y que nuestra labor ha sido relevante durante muchos años en la generación de la resiliencia de una ciudad altamente afectada por la catástrofe de la violencia.

Por eso, teniendo en cuenta que la UNESCO, en su ​Estrategia para reforzar la labor en materia de protección de la cultura y promoción del pluralismo cultural en caso de conflicto armado​ (y otros desastres)​ de 2015, plantea que:

“La capacidad de acceder al propio patrimonio (ya se trate de un edificio religioso, de una ciudad histórica, de un sitio arqueológico o de un paisaje) o de participar en prácticas culturales específicas puede proporcionar un sentimiento indispensable de identidad, dignidad y empoderamiento. Además, en situaciones posteriores a emergencias, la cultura puede ser un motor para reconstruir la economía y la sociedad y promover la tolerancia y la reconciliación…”

-UNESCO (Fuente)

Se exhorta a la administración pública de la ciudad, con el liderazgo de la Secretaría de Cultura ciudadana y el Concejo Municipal de Medellín, a que evalúe y proceda a la declaratoria por decreto  municipal de la Emergencia Cultural en Medellín. Y en ese sentido se propone convocar a la ciudadanía para establecer un ​plan de emergencia cultural con miras a convertirse en acuerdo municipal, que deberá ser parte del Plan de Desarrollo 2020-2023, e indicar con claridad y especificidad las estrategias y recursos que se aplicarán para reactivar las prácticas culturales en la ciudad, teniendo en cuenta la emergencia sanitaria por el Covid-19, sus efectos, y el estado crítico del sector cultural que se hace evidente frente a la pandemia pero que tiene antecedentes ya manifiestos en la ciudad; es preciso poner en primerísimo plano, con el liderazgo de Medellín, y escalar para el país, la reapertura de los escenarios y aulas de las artes y la cultura, los lugares de encuentro, convivio y construcción cultural definiendo de manera temprana protocolos de bioseguridad para los espacios culturales y eventos a realizarse.

Esperamos que la declaratoria de Emergencia Cultural tenga tal alcance que el municipio y la administración pública estén habilitados de manera excepcional para reformular y redireccionar los presupuestos programáticos de la SCC y adicionar otros recursos del presupuesto municipal, articulando en la participación de los agentes del sector, organizaciones civiles y colectividades e individuos independientes de artistas, formadores, cultores, productores y gestores, de modo que se acompañen y den sustento al ​plan de emergencia cultural donde se destinen recursos y apoyos económicos para los agentes del sector, pasando por la coordinación de SCC con otras secretarías y dependencias de la alcaldía, sin que esto implique la disminución o dilución del presupuesto de Cultura en secretarías como la de educación o salud (realidad evidente en la lectura del PMD y los debates que se han hecho en el Concejo Municipal para el tema cultura).

Es indispensable que se aborden acciones puntuales que vayan más allá de las convocatorias de estímulos que consideramos muy necesarias, pero que fracturan el tejido sectorial en el modo como se han venido formulando, en tanto no corresponden al contexto, sus potencias, necesidades; éstas son insuficientes en su alcance y cobertura disponiendo a los distintos hacedores del sector al plano competitivo que a la final deteriora las relaciones y la convivencia en la construcción de lo social que es nuestra misión.

En esa medida requieren ser revisadas, reformuladas y fortalecidas presupuestalmente. Insistiendo en que este no debe ser el mecanismo único, en tanto la cultura viva comunitaria no se inscribe dentro de una vocación productiva en términos del mercado y definitivamente es de una naturaleza distinta a la industria cultural o naranja donde se ha querido empaquetar y requiere de la responsabilidad estatal para su financiamiento, consolidación y continuidad.

Presupuesto para cultura dentro del Plan de Desarrollo 2020-2023

Revisar el presupuesto público de la ciudad en materia de cultura propuesto en el Plan de Desarrollo Medellín Futuro 2020-2023, que hasta ahora presenta el índice más bajo de los últimos 3 periodos de gobierno.

Se solicita acoger la propuesta mínima del 3% destinado a cultura, en consonancia con las propuestas del alcalde en tiempo de campaña y, a las necesidades reales del sector y reconociendo a la cultura como eje indispensable, junto a salud y educación para la reconstrucción social en medio de la pandemia y posterior a ésta. No obstante, esto no puede implicar la dilución del presupuesto de cultura en otras secretarías y la pérdida de espacios ya ganados por el sector durante las últimas décadas.

La voz de la cultura debe tener relevancia en la transformación educativa que se propone en dicho plan y la articulación con otras dependencias de la Alcaldía y su autonomía depende de que se destinen los recursos necesarios para ello. En este sentido nos plegamos a otros movimientos civiles de los agentes culturales de la ciudad en su manifiesto #MenosDel3EsPoquito.

Renta básica y estrategias de empleabilidad

Como punto central del plan de acción, toda vez se declara la Emergencia Cultural e independiente de ello, es imprescindible establecer una renta básica que se sume a los aportes ofrecidos por el gobierno nacional con el fin de completar una renta digna básica para artistas y gestores independientes, teniendo en cuenta las dificultades e impedimentos explícitos que el gobierno ha interpuesto en la reactivación económica de las prácticas culturales, como el cierre de los espacios donde naturalmente acontece nuestro hacer. Además, como un necesario reconocimiento al aporte que como cultores hacemos en la construcción sensible de Colombia y Medellín en los procesos de la convivencia, el aprendizaje a lo largo de toda la vida y la construcción de una paz estable y duradera, lo cual comprendemos como objetivos estratégicos de la ciudad y de esta administración.  Los agentes del sector cultural a través de nuestras formas de acción y organización, y nuestras trayectorias hemos dado fe de nuestro hacer y lo que ahora solicitamos es la confianza y el respaldo económico para continuar nuestra labor, que de seguro ha tenido más incidencia en la construcción de los territorios que la agenda propia de la institucionalidad.

Así mismo, buscar estrategias de empleabilidad acordes a los planes de reactivación que se desarrollen desde la Administración Municipal.

Para esto, es necesario analizar los métodos de caracterización del sector, por ejemplo, según la Secretaría de Cultura Ciudadana de Medellín, 6800 ciudadanos se registraron como artistas o gestores a través de un formulario de Google y sólo 622 fueron contemplados en condición de vulnerabilidad. Otras estrategias evidencian que dicha muestra no refleja la situación actual y por venir en cuanto a la vulnerabilidad y mucho menos en dar cuenta de la totalidad de agentes que configuramos el sector, por lo cual solicitamos se destine un recurso y estrategia seria y eficaz para la caracterización del sector, perentoriamente de la mano de las organizaciones civiles y colectividades independientes de la ciudad en este campo, como ejercicio de gobernabilidad y gobernanza.

Convocatorias de estímulos al arte y la cultura​.

Aunque las convocatorias son un terreno ganado por el sector, en la actual contingencia, se quedan cortas ante las urgencias presentadas y ponen a los participantes en un estado de “competencia por la supervivencia” que no son dignas. Es indispensable que se generen otras estrategias que resuelvan la crisis del sector cultural.

Esto se evidencia en que alrededor de 1000 proyectos o más, que aspiraron a los apoyos LEP (Escénicas) y Convocatorias Especiales (No escénicas) quedaron por fuera, frente a lo cual y de cara al futuro, se solicita separar en múltiples categorías cada una con su asignación presupuestal, por tipo de participante (persona jurídica con ánimo de lucro, persona jurídica sin ánimo de lucro, grupos conformados, persona natural), por enfoque disciplinar o por área artística, anexando la opción interdisciplinar, equilibrando los recursos destinados igualitariamente entre las áreas; estableciendo condiciones diferentes para la ruralidad y la zona urbana, y en los criterios de evaluación hacer relevante la calificación por trayectoria y lugar o población de incidencia del proyecto y no por estratificación social, noción que no da cuenta a la realidad socioeconómica de las personas y organizaciones para ser tenido en cuenta. Así mismo se hace importante revisar el mecanismo de evaluación y la pertinencia de los perfiles de los evaluadores y jurados.

Se pide revisar la experiencia con el programa de salas abiertas y enfocarlo también a agrupaciones sin sala, a través de estrategias como “grupos residentes”; además de generar un programa homólogo y específico al sector danza con la idea de “estudios abiertos” articulando los distintos salones, escuelas y estudios de danza de la ciudad. Además de analizar experiencias exitosas de otras secretarías de cultura, como por ejemplo el Programa de Apoyo a Grupos Artísticos Profesionales de Artes Escénicas del Fonca (México).

Invitamos a revisar el tema de las vigencias de la ejecución para el caso de las convocatorias, y dar viabilidad a la posibilidad de que existan vigencias compartidas entre un año y otro en coherencia por ejemplo a los tiempos de la creación.

Se solicita también generar un apoyo especial y estímulo a la Asociatividad y el trabajo en red por el plan de emergencia y/o la política pública, amparado en la emergencia cultural para remunerar económicamente las iniciativas de participación en la revisión de éstas y otras estrategias.

Frente a la convocatoria de agenda cultural vigente y futuras, es necesario revisar las exigencias que se están presentando en las cartas de aceptación del estímulo, entre las que se plantean una serie de tareas que no corresponden de manera coherente a los presupuestos asignados, como la gestión de públicos o la reformulación de las propuestas artísticas frente a las condiciones biosanitarias, lo que implica otro ejercicio creativo que implica unos costos y acciones que no se justifican en los recursos de agenda. Así mismo, se pide hacer una revisión general de las convocatorias de agenda cultural en tanto la categorización, formatos y asignación tarifaria es errada e incoherente con las realidades del oficio.

Eventos de ciudad producidos por la Secretaría de Cultura Ciudadana

Se solicita revisar y poner en diálogo la pertinencia de la Secretaría de Cultura Ciudadana en la producción de eventos culturales de gran formato y retomar su papel como mediador de las condiciones y los recursos para que la propia ciudadanía pueda ejecutar esos eventos de ciudad. Se  percibe un exceso de protagonismo en la gestión de la entidad, cuando su labor y misión debe estar más orientada a la mediación y el acompañamiento. Así mismo, abrir la misma discusión respecto de otras acciones y programas como Festival de Tango, La Feria de las Flores, DanzaMed, Mitos y Leyendas, Apoyos Concertados, entre otros.

Para esto se solicita, además, socialización del plan de gastos presupuestado desde la Secretaría de Cultura Ciudadana para lo que queda del año.

Sobre las colectividades de veeduría ciudadana

Manifestamos nuestro interés y compromiso como colectividad espontánea e informal, de ciudadanos habitantes de Medellín, cultores, artistas y gestores de la danza y la cultura en general, en ejercer nuestro derecho a la participación y veeduría ciudadana frente a la gestión del estado, sus entidades y funcionarios, en el acompañamiento, vigilancia y fiscalización de la planificación, ejecución, contratación, asignación presupuestal, calidad técnica, de los programas y acciones que se formulen, amparados en el alcance y funciones que establece en estos casos el artículo 270 de la Constitución y la Ley 850 de 2003. Por lo cual solicitamos a ustedes la mejor disposición en una interlocución constructiva y con gran escucha en la horizontalidad.

Insumos e informes requeridos en el ejercicio de veeduría:

A la secretaría:

  1. Plan de Gastos proyectado en estudios previos para el 2020 por la Secretaría
    de Cultura Ciudadana previo a la emergencia sanitaria.
  2. Proyección de las convocatorias de apoyos concertados y estímulos para el
    2020 previo a la emergencia sanitaria.
  3. Informe de análisis del enfoque, naturaleza e impactos del histórico de las
    convocatorias, con especial énfasis en el sector danza.
  4. Informe final Becario 2018 investigación sobre los 15 años de las convocatorias.

Al consejo de danza:

  1. Informe de gestiones adelantadas en su periodo de vigencia y de manera
    particular para la contingencia.
  2. Proyecciones y planes de trabajo del Consejo.
  3. Claridades sobre la participación presupuestal de los consejeros en los
    recursos públicos

Atentamente,

JAIR JOSÉ ALBA SALCEDO
Docente de Artes (Sector Danza) – Magister en Educación

CLAUDIA CARDONA
Integrante colectivos Zona Suspendida y Des-Hecho

ROCÍO MARCELA CASTAÑEDA HENAO
Directora de Videodanza Emergente

MARÍA CLAUDIA MEJÍA
Directora de Malas Compañías Danza Contemporánea

JOHANS MORENO BETANCUR
Director Compañía Al Paso Escénico y Director Artístico Encuentro Endanzante

PASTOR DE JESÚS OQUENDO FRANCO
Corporación Cultural Rapsodia Negra

CRISTIAN PULIDO MELO
Director Colectivo Danzacción. Bailarín y gestor. Red Nómada Artes del Movimiento

ARTURO VAHOS JIMÉNEZ
Representante Legal Corporación Cultural Canchimalos

CLAUDIA VERA LOPERA
Directora Kaleidoscopio Danza

CRISTIAN ZAPATA VÁSQUEZ
Gestor Proyecto Cuarto Lado. Red Nómada Artes del Movimiento

¿Usted qué opina?

Revista Paso al Paso, 2020. ISSN: 2711-4783 (En línea)

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