Plano secuencia de la danza hacia el video

Estamos rodeados de pantallas. Día a día nuestro contacto con el video es casi permanente y pasa inadvertido. Sin embargo cuando nos surge el interés de realizar “un video” parece tan complejo como lejano. Afortunadamente, desde hace un par de décadas, con el abaratamiento de los equipos digitales y el mejoramiento de las cámaras en los teléfonos celulares, técnicamente la realización de video se ha simplificado. Sin embargo, por más sencillos que pudiesen ser la técnica, el concepto, la experiencia y el conocimiento del lenguaje; son calidades en un video que no dependen absolutamente de lo técnico.

Hoy en día utilizamos al video como medio de comunicación (incluso en las videollamadas), como medio de promoción (en el caso de la danza, podrían mencionarse los videoclips y los videos publicitarios como los que produce Monarca Films), o también videos de registro (en danza son por ejemplo la grabación de una obra, o una clase para que los alumnos la puedan replicar desde el otro lado de la pantalla), incluso el cine en su era digital, es video. 

Cuando hay una intención artística, una búsqueda entre la danza y el video podemos estar danzando en el espacio de la videodanza. No quiere decir que los otros géneros no tienen en cuenta o no están preguntándose cómo es la mejor manera de grabar a la danza, pero su función no es meramente artística, sino más bien comunicativa, divulgativa o promocional.

Video: revolución de la imagen en movimiento

El video (proveniente del latín “yo-veo”) surge en la época de la conquista del espacio y los satélites de comunicación; y momento en que la imagen está dominada por la televisión. 

La televisión (del griego “tele” lejos – “visio” visión) por su parte, como hoy la conocemos fue gracias a la invención del iconoscopio en 1934 de Philio Taylor Farnsworth y Vladimir Zworkyn (aunque hay antecedentes fundamentales como el disco de Nipkow en 1884). 

Las primeras emisiones públicas sin programación se hicieron en Inglaterra en 1927 por la BBC. Los juegos olímpicos de Berlín en 1936 fue el primer gran acontecimiento que se transmitió. Las emisiones públicas con programación se iniciaron el 1936 en Estados Unidos y las regulares desde 1937 en Inglaterra y Francia. La Tv a color se desarrolla en 1950. El 1956 la firma Ampex inventa el magnetoscopio, lo cual permitió grabar y luego transmitir las imágenes. A partir de aquí, la industria de la televisión se desarrolla y se convierte en un poderoso medio de comunicación y el teórico Marshal Mclujan acuña el término de “aldea global” donde las  barreras del espacio y tiempo han sido superadas. Luego en 1965 Sony produce el primer magnetoscopio portátil y continuando con Mclujan, es la prolongación del ojo.

La imagen electrónica es el penúltimo soporte de la imagen en movimiento, un nuevo medio de reproductibilidad de imágenes que democratiza y ensancha la base productora de éstas. Es el soporte de instantaneidad, inmediatez, simultaneidad entre la producción y reproducción de  imágenes. La contestación de la televisión y su transformación en un instrumento de creatividad análogo a los otros soportes artísticos son los dos ejes en torno a los cuales ha girado el video experimental o videoarte.

Playback al video y la danza

En esta ocasión comenzaremos por el uso del video a favor de la danza con unas funciones comunicativas y/o promocionales, que al ser difundido por las redes sociales, cumple cierta función como en la televisión (es un transmisión de un video). Alejandro Gómez, oriundo de México y recientemente instalado en Medellín, está aportando en este sentido al sector de la danza de la ciudad. Gracias a su experiencia en México, cercanía a la danza y conocimientos en mercadeo y publicidad, creó Monarca Films, una productora de video especializada en promoción de la danza. Llega en oct de 2018, invitado a un evento por Arch y Las Mulatthas, y en febrero de 2019 regresa para quedarse. Comenzar en esta ciudad le ha implicado analizar las dinámicas que se dan en ella. Primero tuvo que demostrar que tiene experiencia y nombre, que lo que funcionó en México puede funcionar aquí. “Las redes sociales son poderosas, y son un puente para participar, circular internacionalmente. También otro objetivo es llegar a la sociedad para que los bailarines que se están promocionando, fidelicen a sus alumnos y contacten a nuevos alumnos”.

Además, entender los tiempos diferenciales que hay entre el primer semestre y el segundo semestre del año, permite le ha permitido planear mejor y ajustarse a los picos labores del mercado. También los géneros en danza requieren no solo diferentes maneras de producción, sino distintos productos y objetivos de comunicación, por lo cual ha segmentado muy bien su público. Además, reconoce que en la ciudad los costos y valores pagados a los bailarines por sus funciones como intérpretes, maestros o coreógrafos, son muy inferiores comparativamente con México, lo que hace también un reto convencer que a través del video estas condiciones pueden mejorar. De allí que haya comenzado a estructurar eventos que le permitan a los bailarines generar ingresos adicionales a sus clases regulares. 

Su propuesta de promocionar la danza a través del video es interesante como un medio de visibilización que en la ciudad comienza a tomar fuerza. A diferencia de una videodanza o un videoclip, sus videos promocionales buscan siempre respetar y destacar al cuerpo de bailarines. Por ello, resalta que su conocimiento de la danza, si bien no es bailarín, le permite grabar de manera armónica las coreografías en frente de su cámara. Su manejo de la cámara ha sido intuitivo, de ensayar y aprender experimentando con los equipos. 

Se rige por “qué necesita el bailarín para poder darse a conocer. En Colombia hay academias muy grandes con muchos alumnos, a diferencia en México, son estudios muy pequeños, y no hay regulación”. Qué particularidades técnicas exige grabar danza: “conocer el medio dancístico, no solo el movimiento de cámara, sino explotar el movimiento del camarógrafo junto con el movimiento del bailarín. Conocer los estilos, cada uno se graba de manera diferente”. No hace preproducción, porque “este es un trabajo conjunto, un match con el bailarín para que lo que quieran decir quede expresado en el video”. 

Ha realizado making off de videos musicales, y esa es una de sus metas, crear una productora musical con una plusvalía: saber grabar danza. “En un videoclip ves muy pocos bailarines y a veces parecen más modelos que bailarines y se esfuerzan por crear una coreografía que no se ve dentro del videoclip, quiero que el cantante que se acerque conmigo al momento de realizar un videoclip, grabe no solamente su voz, sino que haya danza dentro del video y que se resalte la danza, al 50%, y 50% junto con su música”.

Para quienes estén interesados, lo pueden contactar por medio de su Instagram, Monarca Films.

Estamos rodeados de pantallas. Día a día nuestro contacto con el video es casi permanente y pasa inadvertido. Sin embargo cuando nos surge el interés de realizar “un video” parece tan complejo como lejano. Afortunadamente, desde hace un par de décadas, con el abaratamiento de los equipos digitales y el mejoramiento de las cámaras en los teléfonos celulares, técnicamente la realización de video se ha simplificado. Sin embargo, por más sencillos que pudiesen ser la técnica, el concepto, la experiencia y el conocimiento del lenguaje; son calidades en un video que no dependen absolutamente de lo técnico.

Hoy en día utilizamos al video como medio de comunicación (incluso en las videollamadas), como medio de promoción (en el caso de la danza, podrían mencionarse los videoclips y los videos publicitarios como los que produce Monarca Films), o también videos de registro (en danza son por ejemplo la grabación de una obra, o una clase para que los alumnos la puedan replicar desde el otro lado de la pantalla), incluso el cine en su era digital, es video. 

Cuando hay una intención artística, una búsqueda entre la danza y el video podemos estar danzando en el espacio de la videodanza. No quiere decir que los otros géneros no tienen en cuenta o no están preguntándose cómo es la mejor manera de grabar a la danza, pero su función no es meramente artística, sino más bien comunicativa, divulgativa o promocional.

Video: revolución de la imagen en movimiento

El video (proveniente del latín “yo-veo”) surge en la época de la conquista del espacio y los satélites de comunicación; y momento en que la imagen está dominada por la televisión. 

La televisión (del griego “tele” lejos – “visio” visión) por su parte, como hoy la conocemos fue gracias a la invención del iconoscopio en 1934 de Philio Taylor Farnsworth y Vladimir Zworkyn (aunque hay antecedentes fundamentales como el disco de Nipkow en 1884). 

Las primeras emisiones públicas sin programación se hicieron en Inglaterra en 1927 por la BBC. Los juegos olímpicos de Berlín en 1936 fue el primer gran acontecimiento que se transmitió. Las emisiones públicas con programación se iniciaron el 1936 en Estados Unidos y las regulares desde 1937 en Inglaterra y Francia. La Tv a color se desarrolla en 1950. El 1956 la firma Ampex inventa el magnetoscopio, lo cual permitió grabar y luego transmitir las imágenes. A partir de aquí, la industria de la televisión se desarrolla y se convierte en un poderoso medio de comunicación y el teórico Marshal Mclujan acuña el término de “aldea global” donde las  barreras del espacio y tiempo han sido superadas. Luego en 1965 Sony produce el primer magnetoscopio portátil y continuando con Mclujan, es la prolongación del ojo.

La imagen electrónica es el penúltimo soporte de la imagen en movimiento, un nuevo medio de reproductibilidad de imágenes que democratiza y ensancha la base productora de éstas. Es el soporte de instantaneidad, inmediatez, simultaneidad entre la producción y reproducción de  imágenes. La contestación de la televisión y su transformación en un instrumento de creatividad análogo a los otros soportes artísticos son los dos ejes en torno a los cuales ha girado el video experimental o videoarte.

Playback al video y la danza

En esta ocasión comenzaremos por el uso del video a favor de la danza con unas funciones comunicativas y/o promocionales, que al ser difundido por las redes sociales, cumple cierta función como en la televisión (es un transmisión de un video). Alejandro Gómez, oriundo de México y recientemente instalado en Medellín, está aportando en este sentido al sector de la danza de la ciudad. Gracias a su experiencia en México, cercanía a la danza y conocimientos en mercadeo y publicidad, creó Monarca Films, una productora de video especializada en promoción de la danza. Llega en oct de 2018, invitado a un evento por Arch y Las Mulatthas, y en febrero de 2019 regresa para quedarse. Comenzar en esta ciudad le ha implicado analizar las dinámicas que se dan en ella. Primero tuvo que demostrar que tiene experiencia y nombre, que lo que funcionó en México puede funcionar aquí. “Las redes sociales son poderosas, y son un puente para participar, circular internacionalmente. También otro objetivo es llegar a la sociedad para que los bailarines que se están promocionando, fidelicen a sus alumnos y contacten a nuevos alumnos”.

Además, entender los tiempos diferenciales que hay entre el primer semestre y el segundo semestre del año, permite le ha permitido planear mejor y ajustarse a los picos labores del mercado. También los géneros en danza requieren no solo diferentes maneras de producción, sino distintos productos y objetivos de comunicación, por lo cual ha segmentado muy bien su público. Además, reconoce que en la ciudad los costos y valores pagados a los bailarines por sus funciones como intérpretes, maestros o coreógrafos, son muy inferiores comparativamente con México, lo que hace también un reto convencer que a través del video estas condiciones pueden mejorar. De allí que haya comenzado a estructurar eventos que le permitan a los bailarines generar ingresos adicionales a sus clases regulares. 

Su propuesta de promocionar la danza a través del video es interesante como un medio de visibilización que en la ciudad comienza a tomar fuerza. A diferencia de una videodanza o un videoclip, sus videos promocionales buscan siempre respetar y destacar al cuerpo de bailarines. Por ello, resalta que su conocimiento de la danza, si bien no es bailarín, le permite grabar de manera armónica las coreografías en frente de su cámara. Su manejo de la cámara ha sido intuitivo, de ensayar y aprender experimentando con los equipos. 

Se rige por “qué necesita el bailarín para poder darse a conocer. En Colombia hay academias muy grandes con muchos alumnos, a diferencia en México, son estudios muy pequeños, y no hay regulación”. Qué particularidades técnicas exige grabar danza: “conocer el medio dancístico, no solo el movimiento de cámara, sino explotar el movimiento del camarógrafo junto con el movimiento del bailarín. Conocer los estilos, cada uno se graba de manera diferente”. No hace preproducción, porque “este es un trabajo conjunto, un match con el bailarín para que lo que quieran decir quede expresado en el video”. 

Ha realizado making off de videos musicales, y esa es una de sus metas, crear una productora musical con una plusvalía: saber grabar danza. “En un videoclip ves muy pocos bailarines y a veces parecen más modelos que bailarines y se esfuerzan por crear una coreografía que no se ve dentro del videoclip, quiero que el cantante que se acerque conmigo al momento de realizar un videoclip, grabe no solamente su voz, sino que haya danza dentro del video y que se resalte la danza, al 50%, y 50% junto con su música”.

Para quienes estén interesados, lo pueden contactar por medio de su Instagram, Monarca Films.

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Revista Paso al Paso, 2020. ISSN: 2711-4783 (En línea)

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