Noel Bonilla. Foto: Antoine Templé.

“Por ello, la escritura en tanto trozo de carne transcurrida; no dejará de ser anhelo, ventura, deseo, dolor, gozo, inquietud, bondad, profecías de mágicas historias para seguir andando sobre el camino…”

Noel Bonilla 2017, en su discurso por su condecoración como “Chevalier des Arts et des Lettres”.

Durante la temporada internacional de danza en Medellín, Danzamed 2019, el maestro Noel Bonilla compartió su conocimiento a través del seminario “Sí, porque la danza se piensa”. Entre la teoría y la porfía: cuerpos contaminantes. La Revista Paso al Paso asistió a su seminario, y además conversó con el maestro para pensar la danza desde su experiencia.

En cada frase enuncia caminos para hacer de la danza un lugar de pensamiento, de creación, de debate, de crítica, de expresión, de seducción; para liberarse del culto a la forma y teorizarse, porque encuentra en algunas obras actuales mucho movimiento y poca acción, faltándoles poesía.

El cuestionamiento sobre la danza a partir de la investigación que propicia la formación y creación, son unas de sus premisas para sacudir a la danza actual de su agotamiento, liberarlas de su condición de “gabinete” (así las describe), para que no se retengan y detengan en la comodidad de la repetición. En cambio, a través de la seducción, la danza puede provocar, resistir, enunciar, y narrar las vivencias de estos cuerpos multiculturales. 

Formado en la tradición cubana, especialista en dramaturgia de la danza, heredero de la no danza, Noel Bonilla es un gestor “del pensamiento” de la danza.

La danza es la conjunción en el cuerpo de manera experiencial

entre la técnica, la teoría, la investigación y la creación.

¿Cómo fue su experiencia en su tesis de doctorado sobre la no danza en Francia?

Cuando trabajé con danza, trabajé con una coreógrafa norteamericana que inició la danza moderna en Cuba, Lorna Burdsall, compañera de Alain Nikolais, discípula de Graham, Humphrey; ella quien venía de la formación ortodoxa de la técnica moderna, cuando comenzó a trabajar con Alwin Nikolais, comenzó a desdibujarlo todo. Llegó a Cuba antes de la revolución, se casó con un militar de la revolución, fue una de las madres de la danza moderna cubana y fue la primera que se independiza de la línea expresiva de la danza moderna cubana y crea un grupo que se llamó en aquel momento “Así somos” (1981), independiente de la compañía nacional, y con su práctica escénica es muy experiencial (Noel Bonilla prefiere utilizar este término en lugar de experimental, porque considera que todo ya está inventado, pero lo experiencial es lo que se vive de nuevo y experimenta con el cuerpo).

En 1993 me vinculo al grupo. Al momento de evaluar al grupo para certificarnos por parte del estado, no estábamos ni dentro de los parámetros de la danza ni del teatro, entonces ella la llamó danza alternativa. Al llegar a Francia, me di cuenta que lo que hacían allí, ya lo había hecho con Lorna, con otro tipo de tecnología, pero por ejemplo el sentido caleidoscopico de la danza de Nikolais, lo hacía inventando con linternas, filtros de luz, ya todo eso lo había experienciado. Y al llegar a Francia vi que había otra manera posible.

En Paris 8 me formé con La Ribot quien me movió el piso y luego con Jérôme Bell, pero como de alguna manera en mi país era vetado, velado este concepto de la danza, mi tesis tuvo mucha roncha en Cuba porque se apartaba y tuvo muy malas interpretaciones también al punto de decirme que quería borrar la tradición de la danza cubana, que apostaba por el no entrenamiento, que el bailarín no fuera técnico, y todos esos conceptos que en los albores de la no danza estuvieron, pero al argumentar al cuerpo como presencia fue lo que me sirvió para explicar los paradigmas de los coreógrafos que me influyeron. Ya la tesis se ha entendido más, y ya lo superé en términos de operatoria y análisis. 

Cuando la creación coreográfica se asume como un problema teórico,

la investigación y la teoría estarán atravesados por la creación

En Cuba, su labor como maestro e investigador ha provocado reflexiones alrededor de la praxis de la danza, en la cual propone una historia cultural de la danza, materia que se imparte en la reciente carrera Danzología, de la Facultad de Arte Danzario de la Universidad de las Artes (ISA). Re-visionar la historia de la danza desde los acontecimientos dramatúrgicos, es la propuesta del maestro.

Noel Bonilla fue uno de los primeros en graduarse como Dramaturgista con un libreto para la danza: el texto implicó elaborar casi que dos libretos en paralelo, uno real y físico: el de la dramaturgia -con la proyección de personas, entre otros elementos- y otro imaginal, con las ideas que van surgiendo sobre el movimiento, entendiéndolo como una zona creativa.

¿Cómo está estructurada la carrera de Arte danzario y cómo se aborda la historia de la danza?

El objeto de estudio en la carrera es la creación en danza desde estudios generales (historias del arte, historia de la filosofía, de los estudios cubanos), e investigación danzaria, la teoría de la danza, la historia de la danza y la pedagogía de la danza; los cuales se asumen desde la creación donde la investigación es una estrategia curricular, pero una investigación no solo desde la biblioteca sino desde el cuerpo con el espacio.

Por su parte con la historia de la danza decidieron que el objeto de estudio es la creación escénica, no es solo contar cuentos pasados, como la teoría posibilita para explicar los acontecimientos, sino que se imparte desde lo teórico histórico hacia unos acercamientos a la práctica. Es decir, cómo la teoría es la que puede ir conduciendo los elementos para poder explicar los acontecimientos históricos que tributaron a esa danza escénica.  Además, en el nivel elemental se ve apreciación de la danza, luego en el nivel medio se ve la historia de la danza. Aunque también se ha modificado hacia historia y apreciación, porque el sentido apreciativo es muy importante, sobre todo también para lo práctico. Entre las asignaturas también cuentan con pensamiento escénico, y la historia se aborda desde la teoría y desde el pensamiento escénico, junto con la apreciación. 

¿Cómo surge la carrera de Danzología?

Noel Bonilla es graduado en Teatrología y Dramaturgia, ambas eran parte de la facultad de artes escénicas (que agrupaba teatro y arte danzario). Actualmente están divididas las facultades de arte danzario y arte teatral. 

En ambas se hacía énfasis y se tomaban aspectos de los estudios de teatrología y musicología, los cuales fueron el basamento para la danzología, y como antecedente tuvimos primero la Maestría en Estudios Teóricos de la Danza y luego la Licenciatura en Estudios Teóricos de la danza. Pero desde mi punto de vista la carrera se ha afincado a formalizarse como “de gabinete”; en cambio, un danzólogo, su teoría de la danza nace por su acompañamiento a la creación, y las herramientas de la teoría nutren a la creación, y verlo aislado es como de gabinete, no vivo, pero bueno, la carrera apenas tiene cinco años, se han graduado dos promociones y se harán los ajustes. Y esta carrera nos ha ayudado a analizar y complementar la carrera completa de Arte danzario, enfatizando que la formación tiene que estar conjunta con la creación, desde cualquier tipo de técnica como el ballet. Volver artístico a la academia

La disciplina Estudios Danzológicos constituye el eje principal o núcleo duro del plan del proceso docente del perfil Danzología de la carrera de Arte danzario. Responde a una visión muy reciente de la enseñanza de los temas conceptuales en el campo de la Danza y está integrada por tres las áreas típicas de los estudios teóricos sobre Arte: Historia, Teoría y Crítica. Para conocer sobre el programa de danzología pueden visitar este enlace.

La danza se piensa, en su ser y hacer.

¿Hacia dónde continúas?

Cuando me convocan a trabajar en el ministerio, se hacían reuniones anuales con los directores de todas la compañías de danza. Ello implicó alejarme de la creación, pues era juez y parte, pero nunca dejé el aula, nunca dejé la docencia, la docencia es la que me ha obligado a estar activo. Alejarse del aula es lo que a uno lo lleva al olvido. En el ministerio me tocó gestar muchas actividades y en el camino hacia donde voy es a clarificar cada vez más, qué podría ser la gestión en danza, no solo gestión en los términos de movilización de recursos para la danza, no solo recursos físicos y financieros sino también recursos mentales, para poder pensar la danza. Para poderla ver como esa área de pensamiento, esa área de discursos, que produce conocimiento. En términos pragmáticos, como se concreta eso: sigo trabajando con una compañía de danza y desde ahí la acción de trabajo, es el de esclarecer procesos que pueden ser procesos de investigación muy focal de algo, desde la técnica, hasta algo de centro de producción logística de recursos.

Noel Bonilla también está trabajando en su libro Escribir para el cuerpo, las paradojas de la coreografía, sobre la voluntad poética que tiene el creador de escribir para el cuerpo pero las paradojas que hay para que eso se vuelva una instancia de discurso que ésta atravesado por todo esto: la voluntad del cuerpo, del contexto, de seducir, de qué la danza se convierta en un producto, un bien, un servicio.

Además, con el Observatorio Iberoamericano de Danza, está escribiendo un libro que surge de la práctica, al estilo de un cuaderno para entender el espacio y otros aspectos fundamentales para la creación. Se publicará alrededor en el 2020. Incluye un glosario que siempre incluye en sus investigaciones (como La invención del maestro) para nombrar o explicar desde dónde se nombra. Hay también hipervínculos que llevan a prácticas multimediales. Por otra parte, junto a la Red Suramericana de danza, se comenzó una historia latinoamericana de danza, pero ha perdido recursos y se ha dejado a un lado. Entonces comenzaron a hacer sus historias locales, en el caso colombiano con Raúl Parra y su reciente publicación-investigacion “Revelaciones”.

Como diría Borges: busca, busca por el placer de buscar y no por el placer de encontrar.

Con este proceso que sufrí en el pasado, como a partir de 2017, cumplí 50 años, como el error trágico del héroe, es un quiebre. El hacia dónde ir, estoy en eso todavía, es como muy performático de vivir mucho el presente, uno es un cuerpo culturalmente muy construido, y también está construido por la prisión que significa el contexto (por donde voy, quien está a mi lado, cómo diálogo con ese contexto, que me arma a mi culturalmente ese cuerpo construido…). Uno trata de parecerse a lo que ha soñado de sí mismo, y la personalidad de uno está y el vivir el presente que tiene un valor real, con avanzar hacia el porvenir…

Todo lo que problematice el acto escénico danzado, es danza

¿Cómo ve la proyección de la danza?

Estamos en un ciclo, hay como una vuelta circular, creo que eso es cíclico, los años 50 fue un momento de ruptura, y después vino un anquilosamiento, vinieron los años 80 que era la dinastía de los directores y los coreógrafos para hacer su danza de autor, y ahora se está volviendo a retourné, a la técnica, a los vectores de la corporalidad como discurso, que ojalá sean para bien, hay que creer en los ciclos, en las cosas que se cierran y en las cosas que se abren, en volver a traer como revenier an avant, retroverso en el espejo, pero verte desde la incertidumbre que precisa un proceso incierto. Creo que sigue la misión de seducir el mercado, trabajo con una compañía cubana, que tiene en su haber una de las compañías con mayor legitimidad y solvencia, que a pesar de las condiciones que se dan por estar en una isla, aislados; hicimos en el 2011 una gira a 21 países, desde Madagascar, Caribe, Korea del Sur, Estados Unidos…y entonces como se explica el presente desde aquello que te ha habitado y sobretodo en medio de la incertidumbre que habitamos todos ahora. 

He tratado de escribir de este momento de incertidumbre, de zozobra, de muerte, de tierra árida, a qué nos vamos a asir? Por lo tanto cómo uno va a seducir el mercado. Antes había recursos, ahora es mucho más difícil mover obras, mover recursos, entrar en circuitos importantes, por ejemplo a los mismos europeos que están allí fronterizos, les cuesta desplazarse entre países, y para nosotros es mucho más complicado. Hay que establecer entonces transacciones con el mercado, y yo no creo que uno renuncie a lo que uno crea como poética de construcción sino que esa poética constructiva tiene que tener en cuenta al mercado que existe.

Por ejemplo, lo aquí visto recientemente, algunas obras son como de carta postal, de entretenimiento de turistas ociosos, pues puede que sean solventes, rentables, eficaces en términos económicos, con ese arte que hacen para turistas ociosos que para mí eso no es una danza de investigación, no es una danza escénica que me interesa. Puede ir desde lo tradicional, a lo clásico o neoclásico a lo más experiencial, pero lo que me interesa es que sea danza viva en la medida que logra hacer transacciones con todo esto: con la aridez, con la zozobra, con este peligro de mundo que tenemos.

Hay que estar ahí, esa condición del estar, va a condicionar ese ser. En medio de todo, como dice Lepecki “agotada-exhausta”, sí creo en la danza. En esta danza que nos interesa, donde la experiencia es importante, donde el discurso, el propósito es importante más allá de la carta postal.  

Con la compañía hicimos dos obras que hablan de las aparentes sensibilidades que se identifican con el cubano, el tabaco, la mulata, el trago de ron; cogemos esos fetiches icónicos y el cliché se amplifica desde el propio cliché, y son obras con las cuales estoy muy contento no solo en términos de alcances de circulación, sino de alcances artísticos y de investigación. 

Pero convertirse en ese reproductor de procesos, castra espíritu.

Las danzas contemporáneas, lo hicieron de nuevo y se volvieron coercitivas desde lo doctrinal y el dominio corporal. Pero a la vez han suavizado lo corporal.

Dilatar las fronteras del cuerpo y la mente.

*Para ampliar sobre el estado de la Danza en Cuba, recomendamos ver su entrevista: http://movimiento.org/video/noel-bonilla-chongo-para-danza-sur 
**Sobre Noel Bonilla
Doctor en Ciencias sobre Arte por una investigación sobre, “La Danza del presentar. Premisas enunciativas de la danza contemporánea actual”. Destacado profesor, crítico y asesor de danza cubano. Jurado en festivales y concursos internacionales, sus trabajos críticos e investigativos aparecen en importantes publicaciones en el mundo. Graduado de Profesor e Instructor de Danza en el nivel medio, ha trabajado como bailarín y asesor coreográfico para danza. Profesor de Análisis Teatral, Dramaturgia, Teoría e Historia de la Danza en el Instituto Superior de Arte (ISA) de La Habana, Cuba. Es Licenciado en Arte Teatral con perfil en Teatrología y Master en Educación por el Arte y Animación Sociocultural y otra en Arte con mención Danza. Ha realizado estudios y pasantías especializadas en Francia e Italia. Actualmente dirige Danzar.cu, publicación cubana de danza y es asesor para la manifestación del Consejo Nacional de Artes Escénicas del Ministerio de Cultura de Cuba, desde donde coordina el Festival Internacional Los Días de la Danza y el Concurso Solamente Solos. Trabaja como consejero en varios eventos y proyectos de creación artística y de gestión para la danza y se encuentra vinculado hace tiempo al trabajo de la Compañía DanzAbierta, agrupación líder de la investigación coreográfica en la danza contemporánea cubana. Ha sido director artístico, asistente de coreografía y bailarín en Cuba y el extranjero. Su trabajo como docente ha circulado por distintos centros de enseñanza y creación de danza en varios países; así como su labor como jurado en festivales y concursos internacionales. Dirigió la primera edición de la Bienal internacional de Danza del Caribe. Sus trabajos críticos e investigativos aparecen en importantes publicaciones en el mundo.
Premios:
  • Premio NOEMI para creadores cubanos, otorgado por la Fundación Brownstone, París, 2002.
  • Beca de la Universidad de Boloña, Italia, 2003.
  • Laureado por Culturesfrance en su programa “Visas para la Creación”, 2008
  • Condecoración con la medalla de “Chevalier des Arts et des Lettres” de la República Francesa.

Noel Bonilla. Foto: Antoine Templé.

“Por ello, la escritura en tanto trozo de carne transcurrida; no dejará de ser anhelo, ventura, deseo, dolor, gozo, inquietud, bondad, profecías de mágicas historias para seguir andando sobre el camino…”

Noel Bonilla 2017, en su discurso por su condecoración como “Chevalier des Arts et des Lettres”.

Durante la temporada internacional de danza en Medellín, Danzamed 2019, el maestro Noel Bonilla compartió su conocimiento a través del seminario “Sí, porque la danza se piensa”. Entre la teoría y la porfía: cuerpos contaminantes. La Revista Paso al Paso asistió a su seminario, y además conversó con el maestro para pensar la danza desde su experiencia.

En cada frase enuncia caminos para hacer de la danza un lugar de pensamiento, de creación, de debate, de crítica, de expresión, de seducción; para liberarse del culto a la forma y teorizarse, porque encuentra en algunas obras actuales mucho movimiento y poca acción, faltándoles poesía.

El cuestionamiento sobre la danza a partir de la investigación que propicia la formación y creación, son unas de sus premisas para sacudir a la danza actual de su agotamiento, liberarlas de su condición de “gabinete” (así las describe), para que no se retengan y detengan en la comodidad de la repetición. En cambio, a través de la seducción, la danza puede provocar, resistir, enunciar, y narrar las vivencias de estos cuerpos multiculturales. 

Formado en la tradición cubana, especialista en dramaturgia de la danza, heredero de la no danza, Noel Bonilla es un gestor “del pensamiento” de la danza.

La danza es la conjunción en el cuerpo de manera experiencial

entre la técnica, la teoría, la investigación y la creación.

¿Cómo fue su experiencia en su tesis de doctorado sobre la no danza en Francia?

Cuando trabajé con danza, trabajé con una coreógrafa norteamericana que inició la danza moderna en Cuba, Lorna Burdsall, compañera de Alain Nikolais, discípula de Graham, Humphrey; ella quien venía de la formación ortodoxa de la técnica moderna, cuando comenzó a trabajar con Alwin Nikolais, comenzó a desdibujarlo todo. Llegó a Cuba antes de la revolución, se casó con un militar de la revolución, fue una de las madres de la danza moderna cubana y fue la primera que se independiza de la línea expresiva de la danza moderna cubana y crea un grupo que se llamó en aquel momento “Así somos” (1981), independiente de la compañía nacional, y con su práctica escénica es muy experiencial (Noel Bonilla prefiere utilizar este término en lugar de experimental, porque considera que todo ya está inventado, pero lo experiencial es lo que se vive de nuevo y experimenta con el cuerpo).

En 1993 me vinculo al grupo. Al momento de evaluar al grupo para certificarnos por parte del estado, no estábamos ni dentro de los parámetros de la danza ni del teatro, entonces ella la llamó danza alternativa. Al llegar a Francia, me di cuenta que lo que hacían allí, ya lo había hecho con Lorna, con otro tipo de tecnología, pero por ejemplo el sentido caleidoscopico de la danza de Nikolais, lo hacía inventando con linternas, filtros de luz, ya todo eso lo había experienciado. Y al llegar a Francia vi que había otra manera posible.

En Paris 8 me formé con La Ribot quien me movió el piso y luego con Jérôme Bell, pero como de alguna manera en mi país era vetado, velado este concepto de la danza, mi tesis tuvo mucha roncha en Cuba porque se apartaba y tuvo muy malas interpretaciones también al punto de decirme que quería borrar la tradición de la danza cubana, que apostaba por el no entrenamiento, que el bailarín no fuera técnico, y todos esos conceptos que en los albores de la no danza estuvieron, pero al argumentar al cuerpo como presencia fue lo que me sirvió para explicar los paradigmas de los coreógrafos que me influyeron. Ya la tesis se ha entendido más, y ya lo superé en términos de operatoria y análisis. 

Cuando la creación coreográfica se asume como un problema teórico,

la investigación y la teoría estarán atravesados por la creación

En Cuba, su labor como maestro e investigador ha provocado reflexiones alrededor de la praxis de la danza, en la cual propone una historia cultural de la danza, materia que se imparte en la reciente carrera Danzología, de la Facultad de Arte Danzario de la Universidad de las Artes (ISA). Re-visionar la historia de la danza desde los acontecimientos dramatúrgicos, es la propuesta del maestro.

Noel Bonilla fue uno de los primeros en graduarse como Dramaturgista con un libreto para la danza: el texto implicó elaborar casi que dos libretos en paralelo, uno real y físico: el de la dramaturgia -con la proyección de personas, entre otros elementos- y otro imaginal, con las ideas que van surgiendo sobre el movimiento, entendiéndolo como una zona creativa.

¿Cómo está estructurada la carrera de Arte danzario y cómo se aborda la historia de la danza?

El objeto de estudio en la carrera es la creación en danza desde estudios generales (historias del arte, historia de la filosofía, de los estudios cubanos), e investigación danzaria, la teoría de la danza, la historia de la danza y la pedagogía de la danza; los cuales se asumen desde la creación donde la investigación es una estrategia curricular, pero una investigación no solo desde la biblioteca sino desde el cuerpo con el espacio.

Por su parte con la historia de la danza decidieron que el objeto de estudio es la creación escénica, no es solo contar cuentos pasados, como la teoría posibilita para explicar los acontecimientos, sino que se imparte desde lo teórico histórico hacia unos acercamientos a la práctica. Es decir, cómo la teoría es la que puede ir conduciendo los elementos para poder explicar los acontecimientos históricos que tributaron a esa danza escénica.  Además, en el nivel elemental se ve apreciación de la danza, luego en el nivel medio se ve la historia de la danza. Aunque también se ha modificado hacia historia y apreciación, porque el sentido apreciativo es muy importante, sobre todo también para lo práctico. Entre las asignaturas también cuentan con pensamiento escénico, y la historia se aborda desde la teoría y desde el pensamiento escénico, junto con la apreciación. 

¿Cómo surge la carrera de Danzología?

Noel Bonilla es graduado en Teatrología y Dramaturgia, ambas eran parte de la facultad de artes escénicas (que agrupaba teatro y arte danzario). Actualmente están divididas las facultades de arte danzario y arte teatral. 

En ambas se hacía énfasis y se tomaban aspectos de los estudios de teatrología y musicología, los cuales fueron el basamento para la danzología, y como antecedente tuvimos primero la Maestría en Estudios Teóricos de la Danza y luego la Licenciatura en Estudios Teóricos de la danza. Pero desde mi punto de vista la carrera se ha afincado a formalizarse como “de gabinete”; en cambio, un danzólogo, su teoría de la danza nace por su acompañamiento a la creación, y las herramientas de la teoría nutren a la creación, y verlo aislado es como de gabinete, no vivo, pero bueno, la carrera apenas tiene cinco años, se han graduado dos promociones y se harán los ajustes. Y esta carrera nos ha ayudado a analizar y complementar la carrera completa de Arte danzario, enfatizando que la formación tiene que estar conjunta con la creación, desde cualquier tipo de técnica como el ballet. Volver artístico a la academia

La disciplina Estudios Danzológicos constituye el eje principal o núcleo duro del plan del proceso docente del perfil Danzología de la carrera de Arte danzario. Responde a una visión muy reciente de la enseñanza de los temas conceptuales en el campo de la Danza y está integrada por tres las áreas típicas de los estudios teóricos sobre Arte: Historia, Teoría y Crítica. Para conocer sobre el programa de danzología pueden visitar este enlace.

La danza se piensa, en su ser y hacer.

¿Hacia dónde continúas?

Cuando me convocan a trabajar en el ministerio, se hacían reuniones anuales con los directores de todas la compañías de danza. Ello implicó alejarme de la creación, pues era juez y parte, pero nunca dejé el aula, nunca dejé la docencia, la docencia es la que me ha obligado a estar activo. Alejarse del aula es lo que a uno lo lleva al olvido. En el ministerio me tocó gestar muchas actividades y en el camino hacia donde voy es a clarificar cada vez más, qué podría ser la gestión en danza, no solo gestión en los términos de movilización de recursos para la danza, no solo recursos físicos y financieros sino también recursos mentales, para poder pensar la danza. Para poderla ver como esa área de pensamiento, esa área de discursos, que produce conocimiento. En términos pragmáticos, como se concreta eso: sigo trabajando con una compañía de danza y desde ahí la acción de trabajo, es el de esclarecer procesos que pueden ser procesos de investigación muy focal de algo, desde la técnica, hasta algo de centro de producción logística de recursos.

Noel Bonilla también está trabajando en su libro Escribir para el cuerpo, las paradojas de la coreografía, sobre la voluntad poética que tiene el creador de escribir para el cuerpo pero las paradojas que hay para que eso se vuelva una instancia de discurso que ésta atravesado por todo esto: la voluntad del cuerpo, del contexto, de seducir, de qué la danza se convierta en un producto, un bien, un servicio.

Además, con el Observatorio Iberoamericano de Danza, está escribiendo un libro que surge de la práctica, al estilo de un cuaderno para entender el espacio y otros aspectos fundamentales para la creación. Se publicará alrededor en el 2020. Incluye un glosario que siempre incluye en sus investigaciones (como La invención del maestro) para nombrar o explicar desde dónde se nombra. Hay también hipervínculos que llevan a prácticas multimediales. Por otra parte, junto a la Red Suramericana de danza, se comenzó una historia latinoamericana de danza, pero ha perdido recursos y se ha dejado a un lado. Entonces comenzaron a hacer sus historias locales, en el caso colombiano con Raúl Parra y su reciente publicación-investigacion “Revelaciones”.

Como diría Borges: busca, busca por el placer de buscar y no por el placer de encontrar.

Con este proceso que sufrí en el pasado, como a partir de 2017, cumplí 50 años, como el error trágico del héroe, es un quiebre. El hacia dónde ir, estoy en eso todavía, es como muy performático de vivir mucho el presente, uno es un cuerpo culturalmente muy construido, y también está construido por la prisión que significa el contexto (por donde voy, quien está a mi lado, cómo diálogo con ese contexto, que me arma a mi culturalmente ese cuerpo construido…). Uno trata de parecerse a lo que ha soñado de sí mismo, y la personalidad de uno está y el vivir el presente que tiene un valor real, con avanzar hacia el porvenir…

Todo lo que problematice el acto escénico danzado, es danza

¿Cómo ve la proyección de la danza?

Estamos en un ciclo, hay como una vuelta circular, creo que eso es cíclico, los años 50 fue un momento de ruptura, y después vino un anquilosamiento, vinieron los años 80 que era la dinastía de los directores y los coreógrafos para hacer su danza de autor, y ahora se está volviendo a retourné, a la técnica, a los vectores de la corporalidad como discurso, que ojalá sean para bien, hay que creer en los ciclos, en las cosas que se cierran y en las cosas que se abren, en volver a traer como revenier an avant, retroverso en el espejo, pero verte desde la incertidumbre que precisa un proceso incierto. Creo que sigue la misión de seducir el mercado, trabajo con una compañía cubana, que tiene en su haber una de las compañías con mayor legitimidad y solvencia, que a pesar de las condiciones que se dan por estar en una isla, aislados; hicimos en el 2011 una gira a 21 países, desde Madagascar, Caribe, Korea del Sur, Estados Unidos…y entonces como se explica el presente desde aquello que te ha habitado y sobretodo en medio de la incertidumbre que habitamos todos ahora. 

He tratado de escribir de este momento de incertidumbre, de zozobra, de muerte, de tierra árida, a qué nos vamos a asir? Por lo tanto cómo uno va a seducir el mercado. Antes había recursos, ahora es mucho más difícil mover obras, mover recursos, entrar en circuitos importantes, por ejemplo a los mismos europeos que están allí fronterizos, les cuesta desplazarse entre países, y para nosotros es mucho más complicado. Hay que establecer entonces transacciones con el mercado, y yo no creo que uno renuncie a lo que uno crea como poética de construcción sino que esa poética constructiva tiene que tener en cuenta al mercado que existe.

Por ejemplo, lo aquí visto recientemente, algunas obras son como de carta postal, de entretenimiento de turistas ociosos, pues puede que sean solventes, rentables, eficaces en términos económicos, con ese arte que hacen para turistas ociosos que para mí eso no es una danza de investigación, no es una danza escénica que me interesa. Puede ir desde lo tradicional, a lo clásico o neoclásico a lo más experiencial, pero lo que me interesa es que sea danza viva en la medida que logra hacer transacciones con todo esto: con la aridez, con la zozobra, con este peligro de mundo que tenemos.

Hay que estar ahí, esa condición del estar, va a condicionar ese ser. En medio de todo, como dice Lepecki “agotada-exhausta”, sí creo en la danza. En esta danza que nos interesa, donde la experiencia es importante, donde el discurso, el propósito es importante más allá de la carta postal.  

Con la compañía hicimos dos obras que hablan de las aparentes sensibilidades que se identifican con el cubano, el tabaco, la mulata, el trago de ron; cogemos esos fetiches icónicos y el cliché se amplifica desde el propio cliché, y son obras con las cuales estoy muy contento no solo en términos de alcances de circulación, sino de alcances artísticos y de investigación. 

Pero convertirse en ese reproductor de procesos, castra espíritu.

Las danzas contemporáneas, lo hicieron de nuevo y se volvieron coercitivas desde lo doctrinal y el dominio corporal. Pero a la vez han suavizado lo corporal.

Dilatar las fronteras del cuerpo y la mente.

*Para ampliar sobre el estado de la Danza en Cuba, recomendamos ver su entrevista: http://movimiento.org/video/noel-bonilla-chongo-para-danza-sur 
**Sobre Noel Bonilla
Doctor en Ciencias sobre Arte por una investigación sobre, “La Danza del presentar. Premisas enunciativas de la danza contemporánea actual”. Destacado profesor, crítico y asesor de danza cubano. Jurado en festivales y concursos internacionales, sus trabajos críticos e investigativos aparecen en importantes publicaciones en el mundo. Graduado de Profesor e Instructor de Danza en el nivel medio, ha trabajado como bailarín y asesor coreográfico para danza. Profesor de Análisis Teatral, Dramaturgia, Teoría e Historia de la Danza en el Instituto Superior de Arte (ISA) de La Habana, Cuba. Es Licenciado en Arte Teatral con perfil en Teatrología y Master en Educación por el Arte y Animación Sociocultural y otra en Arte con mención Danza. Ha realizado estudios y pasantías especializadas en Francia e Italia. Actualmente dirige Danzar.cu, publicación cubana de danza y es asesor para la manifestación del Consejo Nacional de Artes Escénicas del Ministerio de Cultura de Cuba, desde donde coordina el Festival Internacional Los Días de la Danza y el Concurso Solamente Solos. Trabaja como consejero en varios eventos y proyectos de creación artística y de gestión para la danza y se encuentra vinculado hace tiempo al trabajo de la Compañía DanzAbierta, agrupación líder de la investigación coreográfica en la danza contemporánea cubana. Ha sido director artístico, asistente de coreografía y bailarín en Cuba y el extranjero. Su trabajo como docente ha circulado por distintos centros de enseñanza y creación de danza en varios países; así como su labor como jurado en festivales y concursos internacionales. Dirigió la primera edición de la Bienal internacional de Danza del Caribe. Sus trabajos críticos e investigativos aparecen en importantes publicaciones en el mundo.
Premios:
  • Premio NOEMI para creadores cubanos, otorgado por la Fundación Brownstone, París, 2002.
  • Beca de la Universidad de Boloña, Italia, 2003.
  • Laureado por Culturesfrance en su programa “Visas para la Creación”, 2008
  • Condecoración con la medalla de “Chevalier des Arts et des Lettres” de la República Francesa.

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Revista Paso al Paso, 2019.

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