Método Ballet Body Logic: conversación con Annemarie Autere

 

Annemari Autere no habla español, por lo cual Sara Idárraga, profesora y directora de El Cubo,  traduce todos los chistes que hacemos los participantes sobre madrugar un domingo a tomar un taller de danza. Annemari comprende, se ríe con todos, se muestra confiada y cómoda en el lugar, lleva una semana en Medellín y solo ha mencionado buenas impresiones de la ciudad. De pantalón blanco y camisa verde, Annemari comienza la sesión preguntando a todos por su estado anímico y corporal, algunas personas responden mientras ella escucha con atención cada detalle; no hay afanes, no hay celeridad, la maestra es capaz de atender a cada uno por igual y de responder las inquietudes, de hecho aprovecha las intervenciones para iniciar los ejercicios de la sesión sobre el balón medio desinflado que usamos todos para activar el centro del cuerpo y la columna vertebral. En la expresión de Annemari se hace evidente la tranquilidad, la disposición y una gran capacidad de observación al detalle, pues a partir de allí puede seleccionar de manera atinada los contenidos a enseñar en algunas horas de su método e investigación del movimiento desde la conciencia anatómica que ha desarrollado por algo más de 20 años.  

El taller Técnica de Alineación y Expresión dictado en El Cubo, expuso el método Ballet Body Logic creado por Annemari Autere, que se dirige a la preparación, desarrollo y eficiencia de los movimientos físico por medio de la activación de la musculatura interna. Aunque la palabra “Ballet” aparezca en el nombre del método, en ningún momento se realiza una barra o se toman las puntas, en otras palabras, no se realiza una clase convencional de ballet, por el contrario se trabaja desde diferentes ejercicios en el piso o de pie la movilidad, articulación y activación de los músculos internos del cuerpo, aquellos a los que en ocasiones es difícil llegar. 

La  estancia de Annemari en Medellín aunque corta, deja un material importante para continuar en la búsqueda de la reflexión entre la naturalidad anatómica y el movimiento, pues las horas del taller quedan cortas ante un trabajo tan explorado por su creadora; antes de que dejara la ciudad tuvimos la oportunidad de hablar con ella sobre su método, sus motivaciones y sus búsquedas. En la entrevista nos acompañó Sara Idárraga quien se encargó de realizar la traducción simultánea además de incluir preguntas o apuntes importantes para contextualizar la conversación. 

Annmarie Autere fue inicialmente bailarina de ballet clásico en la Opera de Oslo y Estocolmo, después de esta experiencia se convierte en “bailarina freelance” y cada vez se inclina más hacia la danza contemporánea, en este momento de transición comenzó también a enseñar. Después de vivir en Oslo se mudó a Francia donde consiguió un puesto como profesora en la Universidad de Nice Sophia Antipolis y allí fue donde comenzó con la exploración de su método. 

¿Por qué inicia la búsqueda del método? ¿recuerda los motivos o cuestionamientos iniciales?

Es una pregunta muy difícil porque me cuesta acordarme de cuál fue la motivación primera. Siempre tuve mucha curiosidad, preguntas y respuestas para la técnica como tal pero siempre fue superficial y venían de afuera las respuestas. En la Universidad de Nice era libre de hacer lo que quisiera, tenía alumnos que estudiaban teoría y técnica al mismo tiempo, ellos tomaban clase de anatomía y yo no sabía nada cuando inicié como profesora. Mis estudiantes entendieron muy rápido que era muy curiosa, entonces me llevaban muchas cosas y me sugerían temas de conocimiento. Por esta razón comencé también a asistir a las otras clases de anatomía y fisiología para aprender más. 

Creo también que ya había comenzado a buscar sobre los músculos profundos, los pelvitrocantereos y a trabajar sobre eso en mis clases, lo hice incluso antes de conocer los balones pues estas pelotas las conocí en una clase que fui a ver en la universidad, esta clase era con un fisioterapeuta y tenía esta pelotica. Yo tenía conciencia de la musculatura profunda y por eso reaccioné a lo que estaba siendo propuesto por el fisioterapeuta, y al final de la clase se quedó hablando con él y  le pregunté qué hacía con esos balones y me contestó que no hacía mayor cosa con ellos pero que su madre calentaba sus músculos profundos con este balón. En ese momento mi cerebro hizo como una explosión, así que fui y compré balones para todos los estudiantes y les dije que iban a comenzar a ensayar y a buscar cosas. Realmente el método comenzó a desarrollarse con los estudiantes de la Universidad de Nice en ese momento (actualmente no trabaja en la Universidad) alrededor del año 92, hasta el año 2012 o 2013-14. Yo continúo buscando, el hecho de haber trabajado en la universidad me abrió  esa puerta para comenzar a experimentar y sacar muchas conclusiones también, de allí la importancia que le doy a la interacción y que uno exprese lo que pasa en el cuerpo porque también de eso es que se nutre mucho la investigación. 

Entonces en este momento, a partir de toda esa experiencia con el método ¿cómo se ha transformado la búsqueda? O ¿cuál es la búsqueda en este momento? 

No es como un objetivo específico que me pongo, sino que el método cada vez me lleva a algo.  Cuando doy clases por ejemplo, siempre hay alguien que dice o pregunta algo y eso me motiva a investigar. Picasso dijo una vez, yo no busco, encuentro. También leo y miro videos,  eso me genera preguntas y empieza a buscar alrededor. En este momento estoy muy concentrada en las fascias y la teoría cuántica. 

¿Qué es lo más fácil y qué es lo más difícil de comprender de su método?

Hay cosas que se hacen solas sentados en el balón: estar de pie en el balón, el plié y el acordeón se hacen como solos, es lo más fácil. Encontrar el espacio en las articulaciones y todo lo que se hace con el elástico (theraband) es más difícil, sobre todo abrir el espacio en las articulaciones. Lo que más me gusta lograr es ir y tocar a cada persona para ayudar a encontrar la sensación y para eso necesita mucho tiempo. Pero a partir del momento en el que cada quien comprende, entonces cada uno observa que su propio cuerpo le sigue mostrando el camino. 

¿Cómo definiría o escribiría la danza en términos generales?

Libertad, es más que la libertad del movimiento, es la libertad en sí misma. 

¿Qué sigue para su camino profesional?

Ir tan lejos como pueda antes de morir (risas). Todavía tengo dos libros que debo escribir: el segundo es como tal sobre la técnica del ballet y las líneas de energía, y el tercero es sobre aprender a utilizar la musculatura profunda para aprender a expresar las emociones y poder tener un rol ya sea de teatro, de danza, de lo que sea (Annemari se refiere a segundo y tercero porque ya cuenta con una publicación). Eso lo trabaja con la “máscara neutra” que es un concepto más  hecho a mi manera y lo uso para lograr que sea el cuerpo el que transmite la emoción, la sensación, el que muestra el que expresa y que eso no se concentre únicamente en lo facial. 

El objetivo es lograr que el cuerpo diga lo mismo que las palabras, que haya una coherencia, hasta poder llegar a mostrar mucha seguridad a pesar de vivenciar emociones de miedo en el interior, que sea como un rol interpretativo que puedes tener.  También tengo la utopía de hacer que todos los niños fortalezcan su musculatura profunda ya sea con balón o sin balón pero que todos lleguen a eso. Que todos los bailarines, sobre todo los de ballet, entiendan cómo se vuelve de fácil cuando hemos trabajado la musculatura profunda, porque se vuelve tranquilo y sin mayor esfuerzo manejar muy bien la técnica, realmente eso es lo más importante del método: lograr bailar con un esfuerzo más eficiente para poder tener mayor expresividad. 

¿Y la idea es que se logre aprender la técnica del ballet en menos tiempo?

Claro, sí. Seis meses de balón, y tres años serían suficientes para aprender la técnica. Si empiezas con los niños hay que tomarse más tiempo porque ellos crecen y hay que volver a cada cosa porque los niños cambian, su cuerpo cambia, entonces hay que estar ahí por más tiempo. 

La última pregunta es ¿podría decirnos tres palabras que describan su método?

Son como tres conceptos que ha creado principalmente: el primero es dejar que el equilibrio aparezca por sí solo, que el cuerpo se encargue de organizar. El segundo es espacio en las articulaciones y saltar con (o desde) la columna vertebral. El tercero también sería fascia, y si fueran realmente tres palabras podrían ser: fascia, sin esfuerzo y espacio. 

Luego de finalizada la entrevista, Annemari expone algunas partes importantes de su libro The Feeling Balletbody: Building the Dancer’s Instrument According to BalletBodyLogic (2013).

Mientras se toman las fotos nos habla de lo importante que fue para ella las ilustraciones en su libro, pues cree que ayuda al aprendizaje de una manera más didáctica, facilitando la lectura de su investigación por medio de los ejemplos visuales. 

Por último nos muestra el balón desinflado con el cual Annemari ha desarrollado gran parte de su trabajo, cabe resaltar que es así, desinflado, como se utiliza durante la sesión. 

 

Annemari Autere no habla español, por lo cual Sara Idárraga, profesora y directora de El Cubo,  traduce todos los chistes que hacemos los participantes sobre madrugar un domingo a tomar un taller de danza. Annemari comprende, se ríe con todos, se muestra confiada y cómoda en el lugar, lleva una semana en Medellín y solo ha mencionado buenas impresiones de la ciudad. De pantalón blanco y camisa verde, Annemari comienza la sesión preguntando a todos por su estado anímico y corporal, algunas personas responden mientras ella escucha con atención cada detalle; no hay afanes, no hay celeridad, la maestra es capaz de atender a cada uno por igual y de responder las inquietudes, de hecho aprovecha las intervenciones para iniciar los ejercicios de la sesión sobre el balón medio desinflado que usamos todos para activar el centro del cuerpo y la columna vertebral. En la expresión de Annemari se hace evidente la tranquilidad, la disposición y una gran capacidad de observación al detalle, pues a partir de allí puede seleccionar de manera atinada los contenidos a enseñar en algunas horas de su método e investigación del movimiento desde la conciencia anatómica que ha desarrollado por algo más de 20 años.  

El taller Técnica de Alineación y Expresión dictado en El Cubo, expuso el método Ballet Body Logic creado por Annemari Autere, que se dirige a la preparación, desarrollo y eficiencia de los movimientos físico por medio de la activación de la musculatura interna. Aunque la palabra “Ballet” aparezca en el nombre del método, en ningún momento se realiza una barra o se toman las puntas, en otras palabras, no se realiza una clase convencional de ballet, por el contrario se trabaja desde diferentes ejercicios en el piso o de pie la movilidad, articulación y activación de los músculos internos del cuerpo, aquellos a los que en ocasiones es difícil llegar. 

La  estancia de Annemari en Medellín aunque corta, deja un material importante para continuar en la búsqueda de la reflexión entre la naturalidad anatómica y el movimiento, pues las horas del taller quedan cortas ante un trabajo tan explorado por su creadora; antes de que dejara la ciudad tuvimos la oportunidad de hablar con ella sobre su método, sus motivaciones y sus búsquedas. En la entrevista nos acompañó Sara Idárraga quien se encargó de realizar la traducción simultánea además de incluir preguntas o apuntes importantes para contextualizar la conversación. 

Annmarie Autere fue inicialmente bailarina de ballet clásico en la Opera de Oslo y Estocolmo, después de esta experiencia se convierte en “bailarina freelance” y cada vez se inclina más hacia la danza contemporánea, en este momento de transición comenzó también a enseñar. Después de vivir en Oslo se mudó a Francia donde consiguió un puesto como profesora en la Universidad de Nice Sophia Antipolis y allí fue donde comenzó con la exploración de su método. 

¿Por qué inicia la búsqueda del método? ¿recuerda los motivos o cuestionamientos iniciales?

Es una pregunta muy difícil porque me cuesta acordarme de cuál fue la motivación primera. Siempre tuve mucha curiosidad, preguntas y respuestas para la técnica como tal pero siempre fue superficial y venían de afuera las respuestas. En la Universidad de Nice era libre de hacer lo que quisiera, tenía alumnos que estudiaban teoría y técnica al mismo tiempo, ellos tomaban clase de anatomía y yo no sabía nada cuando inicié como profesora. Mis estudiantes entendieron muy rápido que era muy curiosa, entonces me llevaban muchas cosas y me sugerían temas de conocimiento. Por esta razón comencé también a asistir a las otras clases de anatomía y fisiología para aprender más. 

Creo también que ya había comenzado a buscar sobre los músculos profundos, los pelvitrocantereos y a trabajar sobre eso en mis clases, lo hice incluso antes de conocer los balones pues estas pelotas las conocí en una clase que fui a ver en la universidad, esta clase era con un fisioterapeuta y tenía esta pelotica. Yo tenía conciencia de la musculatura profunda y por eso reaccioné a lo que estaba siendo propuesto por el fisioterapeuta, y al final de la clase se quedó hablando con él y  le pregunté qué hacía con esos balones y me contestó que no hacía mayor cosa con ellos pero que su madre calentaba sus músculos profundos con este balón. En ese momento mi cerebro hizo como una explosión, así que fui y compré balones para todos los estudiantes y les dije que iban a comenzar a ensayar y a buscar cosas. Realmente el método comenzó a desarrollarse con los estudiantes de la Universidad de Nice en ese momento (actualmente no trabaja en la Universidad) alrededor del año 92, hasta el año 2012 o 2013-14. Yo continúo buscando, el hecho de haber trabajado en la universidad me abrió  esa puerta para comenzar a experimentar y sacar muchas conclusiones también, de allí la importancia que le doy a la interacción y que uno exprese lo que pasa en el cuerpo porque también de eso es que se nutre mucho la investigación. 

Entonces en este momento, a partir de toda esa experiencia con el método ¿cómo se ha transformado la búsqueda? O ¿cuál es la búsqueda en este momento? 

No es como un objetivo específico que me pongo, sino que el método cada vez me lleva a algo.  Cuando doy clases por ejemplo, siempre hay alguien que dice o pregunta algo y eso me motiva a investigar. Picasso dijo una vez, yo no busco, encuentro. También leo y miro videos,  eso me genera preguntas y empieza a buscar alrededor. En este momento estoy muy concentrada en las fascias y la teoría cuántica. 

¿Qué es lo más fácil y qué es lo más difícil de comprender de su método?

Hay cosas que se hacen solas sentados en el balón: estar de pie en el balón, el plié y el acordeón se hacen como solos, es lo más fácil. Encontrar el espacio en las articulaciones y todo lo que se hace con el elástico (theraband) es más difícil, sobre todo abrir el espacio en las articulaciones. Lo que más me gusta lograr es ir y tocar a cada persona para ayudar a encontrar la sensación y para eso necesita mucho tiempo. Pero a partir del momento en el que cada quien comprende, entonces cada uno observa que su propio cuerpo le sigue mostrando el camino. 

¿Cómo definiría o escribiría la danza en términos generales?

Libertad, es más que la libertad del movimiento, es la libertad en sí misma. 

¿Qué sigue para su camino profesional?

Ir tan lejos como pueda antes de morir (risas). Todavía tengo dos libros que debo escribir: el segundo es como tal sobre la técnica del ballet y las líneas de energía, y el tercero es sobre aprender a utilizar la musculatura profunda para aprender a expresar las emociones y poder tener un rol ya sea de teatro, de danza, de lo que sea (Annemari se refiere a segundo y tercero porque ya cuenta con una publicación). Eso lo trabaja con la “máscara neutra” que es un concepto más  hecho a mi manera y lo uso para lograr que sea el cuerpo el que transmite la emoción, la sensación, el que muestra el que expresa y que eso no se concentre únicamente en lo facial. 

El objetivo es lograr que el cuerpo diga lo mismo que las palabras, que haya una coherencia, hasta poder llegar a mostrar mucha seguridad a pesar de vivenciar emociones de miedo en el interior, que sea como un rol interpretativo que puedes tener.  También tengo la utopía de hacer que todos los niños fortalezcan su musculatura profunda ya sea con balón o sin balón pero que todos lleguen a eso. Que todos los bailarines, sobre todo los de ballet, entiendan cómo se vuelve de fácil cuando hemos trabajado la musculatura profunda, porque se vuelve tranquilo y sin mayor esfuerzo manejar muy bien la técnica, realmente eso es lo más importante del método: lograr bailar con un esfuerzo más eficiente para poder tener mayor expresividad. 

¿Y la idea es que se logre aprender la técnica del ballet en menos tiempo?

Claro, sí. Seis meses de balón, y tres años serían suficientes para aprender la técnica. Si empiezas con los niños hay que tomarse más tiempo porque ellos crecen y hay que volver a cada cosa porque los niños cambian, su cuerpo cambia, entonces hay que estar ahí por más tiempo. 

La última pregunta es ¿podría decirnos tres palabras que describan su método?

Son como tres conceptos que ha creado principalmente: el primero es dejar que el equilibrio aparezca por sí solo, que el cuerpo se encargue de organizar. El segundo es espacio en las articulaciones y saltar con (o desde) la columna vertebral. El tercero también sería fascia, y si fueran realmente tres palabras podrían ser: fascia, sin esfuerzo y espacio. 

Luego de finalizada la entrevista, Annemari expone algunas partes importantes de su libro The Feeling Balletbody: Building the Dancer’s Instrument According to BalletBodyLogic (2013).

Mientras se toman las fotos nos habla de lo importante que fue para ella las ilustraciones en su libro, pues cree que ayuda al aprendizaje de una manera más didáctica, facilitando la lectura de su investigación por medio de los ejemplos visuales. 

Por último nos muestra el balón desinflado con el cual Annemari ha desarrollado gran parte de su trabajo, cabe resaltar que es así, desinflado, como se utiliza durante la sesión. 

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Revista Paso al Paso, 2020. ISSN: 2711-4783 (En línea)

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