Paso a paso por la historia de la videodanza en Colombia

Paso a paso vamos recomponiendo la historia de la danza en Colombia. El ejemplo de historiadores como Raúl Parra (Revelaciones: un siglo de la escena dancística colombiana) nos convoca a sumarnos en esta puesta en escena que implica ir conformando y encontrando las diversas historias; entre ellas, la de la videodanza, la cual queremos comenzar a hacer visible, escribir, analizar y revalorizar puesto que, contrario a lo que podríamos imaginarnos, estos pasos comenzaron desde los años setenta en Colombia.

Entendemos la videodanza en sus múltiples definiciones, nominaciones e hibridaciones, (danza para la pantalla, screendance, la danza mirada por una cámara, etc.), pero esencialmente como el encuentro de la danza y el video, el cuerpo danzante mirado por una cámara y recompuesto/descompuesto en su tránsito por la edición con la materialidad que ofrece el video. Podría pensarse que las grabaciones de danzas creadas para un escenario o lugar físico se inscriben en el concepto videodanza, preferimos dejarlas como eso: grabaciones de obras coreográficas que no fueron pensadas para la cámara, porque carecen de una propuesta videográfica de aproximación a la danza.

Sin embargo, como protohistoria de la videodanza en Colombia, si entendemos la televisión como la emisión a larga distancia del video, el antecedente que da inicio a este encuentro, acontece durante la primera emisión de televisión en Colombia, en 1954, con el Ballet de Kiril Pikieris, para el cierre de la emisión. Por su parte, en la historia del cine Colombiano, encontramos escenas de danza, cuya investigación la está realizando la bailarina e investigadora Maribel Acevedo. 

Nuestra investigación es entonces una revisión del pasado, para exponer nuevas nominaciones a obras que por su medio video, estaban enmarcadas en el videoarte, sin que ello no implicase también un encuentro entre la danza y el video; en un contexto donde la danza contemporánea y sus rupturas hacían aparición en el país.

Los invitamos queridos lectores, a seguirnos en cada edición, donde expondremos una a una estas obras y sus creadores, para resaltar la aparición de la videodanza en Colombia como la expansión y  experimentación en danza, que posibilitó el entrecruzamiento de artes.

El primer paso comienza con (hasta ahora) la primera obra de videodanza realizada en Colombia: Lamento flamenco.

Lamento flamenco (1978)

Autor: Rodrigo Castaño
Formato original: ¾ de pulgada monocanal
Duración: 1 hora 38 min (también reseñada de 4 min)
Expuesto en: “IV Salón Atenas”. Museo de Arte Moderno, Bogotá. 1978 / “Latinoamerican Videoart Festival”.  Museo de Arte Moderno,  Nueva York. 1988. También en el Centro Pompidou en París. Recientemente exhibida en el MAMBO durante la exposición “El arte de la desobediencia 2018”

Exposición de Lamento Flamenco en el Museo de Arte Moderno de Bogotá (MAMBO).

Una bailarina de flamenco regresa, se detiene y danza con los espectros fantasmagóricos que deja su danza en la imagen electromagnética. Estos reencuentros y destellos, cortados con primeros planos de la falda, las manos, la flor; dibujan una silueta flamenca que parece no agotarse en su danza. El tratamiento de la imagen, como exploración cinética-electrónica que posibilita el video, reelabora una danza, a la vez que indaga con ese duende magnético que juega con la pantalla. El sonido de igual manera afectado por los efectos en edición, enfatiza el movimiento, lo ralentiza y lo detiene en palabras casi imperceptibles.

Por azar o por admiración, el encuentro entre la danza y el video en Lamento Flamenco, propuso nuevas miradas del cuerpo danzante, de la danza fuera de la escena, hacia un espacio intimista como la pantalla y a un movimiento inagotable del video.

Sobre la crítica la obra, Carbonell, Galaor. «La obra en video de Rodrigo Castaño: en el último Salón Atenas.» Arte en Colombia (Bogotá, Colombia), no. 9 (April- June 1979): 10.

Rodrigo Castaño (1948 Bogotá -2015 Ciudad de México)

Hijo de Álvaro Castaño y Gloria Valencia, pionero del videoarte en Colombia. Estudió comunicaciones en Kansas. Realizó un programa radial “Rock Adulto” que presentó y condujo en la emisora HJCK en los años setenta; como también reportajes fotográficos para diferentes revistas. Inició su trabajo como productor con los programas de televisión de su madre Gloria Valencia de Castaño Naturalia, y de su hermana Pilar Castaño. Trabajó en diversos países: Francia, Israel, Japón, Estados Unidos, México y Colombia. Se desempeñó como director de largometrajes, telenovelas, comerciales y programas de televisión de toda índole, en especial revistas y noticieros formativos. Dirigió la película “El niño y el Papa” (1986). Recibió varios premios y menciones nacionales e internacionales entre los que se destacan el Premio Nacional de Periodismo de México, por su trabajo sobre la vida íntima de Frida Kahlo: “Las Dos Fridas”

Para ampliar conceptos de videoarte, televisión y video les recomendamos consultar la investigación sobre la historia del videoarte en Colombia, por Gilles Charalambos.

 

Paso a paso vamos recomponiendo la historia de la danza en Colombia. El ejemplo de historiadores como Raúl Parra (Revelaciones: un siglo de la escena dancística colombiana) nos convoca a sumarnos en esta puesta en escena que implica ir conformando y encontrando las diversas historias; entre ellas, la de la videodanza, la cual queremos comenzar a hacer visible, escribir, analizar y revalorizar puesto que, contrario a lo que podríamos imaginarnos, estos pasos comenzaron desde los años setenta en Colombia.

Entendemos la videodanza en sus múltiples definiciones, nominaciones e hibridaciones, (danza para la pantalla, screendance, la danza mirada por una cámara, etc.), pero esencialmente como el encuentro de la danza y el video, el cuerpo danzante mirado por una cámara y recompuesto/descompuesto en su tránsito por la edición con la materialidad que ofrece el video. Podría pensarse que las grabaciones de danzas creadas para un escenario o lugar físico se inscriben en el concepto videodanza, preferimos dejarlas como eso: grabaciones de obras coreográficas que no fueron pensadas para la cámara, porque carecen de una propuesta videográfica de aproximación a la danza.

Sin embargo, como protohistoria de la videodanza en Colombia, si entendemos la televisión como la emisión a larga distancia del video, el antecedente que da inicio a este encuentro, acontece durante la primera emisión de televisión en Colombia, en 1954, con el Ballet de Kiril Pikieris, para el cierre de la emisión. Por su parte, en la historia del cine Colombiano, encontramos escenas de danza, cuya investigación la está realizando la bailarina e investigadora Maribel Acevedo. 

Nuestra investigación es entonces una revisión del pasado, para exponer nuevas nominaciones a obras que por su medio video, estaban enmarcadas en el videoarte, sin que ello no implicase también un encuentro entre la danza y el video; en un contexto donde la danza contemporánea y sus rupturas hacían aparición en el país.

Los invitamos queridos lectores, a seguirnos en cada edición, donde expondremos una a una estas obras y sus creadores, para resaltar la aparición de la videodanza en Colombia como la expansión y  experimentación en danza, que posibilitó el entrecruzamiento de artes.

El primer paso comienza con (hasta ahora) la primera obra de videodanza realizada en Colombia: Lamento flamenco.

Lamento flamenco (1978)

Autor: Rodrigo Castaño
Formato original: ¾ de pulgada monocanal
Duración: 1 hora 38 min (también reseñada de 4 min)
Expuesto en: “IV Salón Atenas”. Museo de Arte Moderno, Bogotá. 1978 / “Latinoamerican Videoart Festival”.  Museo de Arte Moderno,  Nueva York. 1988. También en el Centro Pompidou en París. Recientemente exhibida en el MAMBO durante la exposición “El arte de la desobediencia 2018”

Exposición de Lamento Flamenco en el Museo de Arte Moderno de Bogotá (MAMBO).

Una bailarina de flamenco regresa, se detiene y danza con los espectros fantasmagóricos que deja su danza en la imagen electromagnética. Estos reencuentros y destellos, cortados con primeros planos de la falda, las manos, la flor; dibujan una silueta flamenca que parece no agotarse en su danza. El tratamiento de la imagen, como exploración cinética-electrónica que posibilita el video, reelabora una danza, a la vez que indaga con ese duende magnético que juega con la pantalla. El sonido de igual manera afectado por los efectos en edición, enfatiza el movimiento, lo ralentiza y lo detiene en palabras casi imperceptibles.

Por azar o por admiración, el encuentro entre la danza y el video en Lamento Flamenco, propuso nuevas miradas del cuerpo danzante, de la danza fuera de la escena, hacia un espacio intimista como la pantalla y a un movimiento inagotable del video.

Sobre la crítica la obra, Carbonell, Galaor. «La obra en video de Rodrigo Castaño: en el último Salón Atenas.» Arte en Colombia (Bogotá, Colombia), no. 9 (April- June 1979): 10.

Rodrigo Castaño (1948 Bogotá -2015 Ciudad de México)

Hijo de Álvaro Castaño y Gloria Valencia, pionero del videoarte en Colombia. Estudió comunicaciones en Kansas. Realizó un programa radial “Rock Adulto” que presentó y condujo en la emisora HJCK en los años setenta; como también reportajes fotográficos para diferentes revistas. Inició su trabajo como productor con los programas de televisión de su madre Gloria Valencia de Castaño Naturalia, y de su hermana Pilar Castaño. Trabajó en diversos países: Francia, Israel, Japón, Estados Unidos, México y Colombia. Se desempeñó como director de largometrajes, telenovelas, comerciales y programas de televisión de toda índole, en especial revistas y noticieros formativos. Dirigió la película “El niño y el Papa” (1986). Recibió varios premios y menciones nacionales e internacionales entre los que se destacan el Premio Nacional de Periodismo de México, por su trabajo sobre la vida íntima de Frida Kahlo: “Las Dos Fridas”

Para ampliar conceptos de videoarte, televisión y video les recomendamos consultar la investigación sobre la historia del videoarte en Colombia, por Gilles Charalambos.

 

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Revista Paso al Paso, 2019.

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