Corridez como lucidez: Pedagogía de la Corridez por la Maestra Lola

“Corrida: Persona ingeniosa, creativa, de pensamiento liberado”

-Maestra Lola

La creatividad, si acaso se enseña, sí se despierta, inspira, alienta. Un poco de locura es necesario para mirar lo cotidiano desde lo extraordinario. Salirse del camino convencional sin desligarse de su entorno, de sus tradiciones y de sus raíces. La pedagogía de la corridez es una sacudida a los esquemas formales que condicionan a pensar en una sola dirección. En cambio, la polidireccionalidad, la multiplicidad de aspectos de un problema u objeto de investigación, resueltos y aprendidos por medio del verso, el canto y la danza; transforman las metodologías estáticas del aula en una manera peripatética y estimulante de la creatividad en los estudiantes de la corridez.

“Hay quienes dicen que estoy loca

Otros, otras que es una idea genial

Que estoy en la prehistoria

Detrás de la modernidad

Pero he aquí mi banda de tarros

Con treinta y tres años de edad

Sigue vivita y sonando

En esta contemporaneidad”.

María Dolores Grueso, Lola, es una maestra del Cauca, creadora de un modelo educativo en el que la cultura afro está al servicio de la cotidianidad de sus estudiantes: la ‘Pedagogía de la corridez’, una poeta que constantemente improvisa versos para explicar la vida, para enseñar desde matemáticas hasta medicina tradicional.

El “compinchaje” es, dirían algunos, la estrategia para cautivar a los alumnos. En la Institución Educativa Dos Ríos, el colegio que dirige y donde enseña la maestra Lola desde 1981; los profesores conocen muy bien a sus estudiantes, saben dónde viven, quienes son sus familiares y sobre todo cuáles son sus problemas e inquietudes; porque al enseñar de igual manera se aprende, y no se puede olvidar el contexto en el cual crecen los niños y jóvenes.

Con neologismos que reemplazan expresiones vulgares, por ejemplo maromiar y cosorriquiar para referirse al acto sexual, la maestra Lola incita en sus alumnos al son de coplas y danzas prácticas bondadosas para cuidar la salud sexual entre los jóvenes. Es despertarles la curiosidad, su tapujos ni tabúes, y en cambio encontrar que por medio de la creatividad, como la creación de palabras nuevas, el mundo a su alrededor se resignifica de manera simbólica.

Otra estrategia de la corridez son las bioaulas, aulas de vida en contacto con la naturaleza. Los estudiantes ponen en práctica su conocimiento, experimentando y observando su entorno. Las bioaulas mejoran el aprendizaje porque éste “atraviesa el cuerpo”, porque no están estáticos sentados en un salón con cuarenta grados de temperatura. Además, continuando con la metodología de aprender experimentando, también los alumnos reciben clases con las bibliotecas vivas: adultos mayores que les transmiten su conocimiento en medicina natural, artesanías, mitos, y conocimiento del entorno entre otros aspectos. Es recibir los consejos y experiencias, capitalizar la herencia, y unir pasado, presente y futuro en la comunidad.

Dice la maestra que la corridez comenzó un día cuando, buscando una banda para izar la bandera, se le ocurrió percutir sobre los pupitres con lápices y reglas. Rompiendo toda regla, los alumnos quedaron fascinados y por ahí comenzó su indagación de la corridez como método pedagógico. Pero sin adelantar más, preferimos que los lectores descubran a la maestra por medio de sus ideas versadas consignadas y sistematizadas en el siguiente link. Además, un capítulo de Sur real, fue dedicado a la maestra Lola.

“Corrida: Persona ingeniosa, creativa, de pensamiento liberado”

-Maestra Lola

La creatividad, si acaso se enseña, sí se despierta, inspira, alienta. Un poco de locura es necesario para mirar lo cotidiano desde lo extraordinario. Salirse del camino convencional sin desligarse de su entorno, de sus tradiciones y de sus raíces. La pedagogía de la corridez es una sacudida a los esquemas formales que condicionan a pensar en una sola dirección. En cambio, la polidireccionalidad, la multiplicidad de aspectos de un problema u objeto de investigación, resueltos y aprendidos por medio del verso, el canto y la danza; transforman las metodologías estáticas del aula en una manera peripatética y estimulante de la creatividad en los estudiantes de la corridez.

“Hay quienes dicen que estoy loca

Otros, otras que es una idea genial

Que estoy en la prehistoria

Detrás de la modernidad

Pero he aquí mi banda de tarros

Con treinta y tres años de edad

Sigue vivita y sonando

En esta contemporaneidad”.

María Dolores Grueso, Lola, es una maestra del Cauca, creadora de un modelo educativo en el que la cultura afro está al servicio de la cotidianidad de sus estudiantes: la ‘Pedagogía de la corridez’, una poeta que constantemente improvisa versos para explicar la vida, para enseñar desde matemáticas hasta medicina tradicional.

El “compinchaje” es, dirían algunos, la estrategia para cautivar a los alumnos. En la Institución Educativa Dos Ríos, el colegio que dirige y donde enseña la maestra Lola desde 1981; los profesores conocen muy bien a sus estudiantes, saben dónde viven, quienes son sus familiares y sobre todo cuáles son sus problemas e inquietudes; porque al enseñar de igual manera se aprende, y no se puede olvidar el contexto en el cual crecen los niños y jóvenes.

Con neologismos que reemplazan expresiones vulgares, por ejemplo maromiar y cosorriquiar para referirse al acto sexual, la maestra Lola incita en sus alumnos al son de coplas y danzas prácticas bondadosas para cuidar la salud sexual entre los jóvenes. Es despertarles la curiosidad, su tapujos ni tabúes, y en cambio encontrar que por medio de la creatividad, como la creación de palabras nuevas, el mundo a su alrededor se resignifica de manera simbólica.

Otra estrategia de la corridez son las bioaulas, aulas de vida en contacto con la naturaleza. Los estudiantes ponen en práctica su conocimiento, experimentando y observando su entorno. Las bioaulas mejoran el aprendizaje porque éste “atraviesa el cuerpo”, porque no están estáticos sentados en un salón con cuarenta grados de temperatura. Además, continuando con la metodología de aprender experimentando, también los alumnos reciben clases con las bibliotecas vivas: adultos mayores que les transmiten su conocimiento en medicina natural, artesanías, mitos, y conocimiento del entorno entre otros aspectos. Es recibir los consejos y experiencias, capitalizar la herencia, y unir pasado, presente y futuro en la comunidad.

Dice la maestra que la corridez comenzó un día cuando, buscando una banda para izar la bandera, se le ocurrió percutir sobre los pupitres con lápices y reglas. Rompiendo toda regla, los alumnos quedaron fascinados y por ahí comenzó su indagación de la corridez como método pedagógico. Pero sin adelantar más, preferimos que los lectores descubran a la maestra por medio de sus ideas versadas consignadas y sistematizadas en el siguiente link. Además, un capítulo de Sur real, fue dedicado a la maestra Lola.

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Revista Paso al Paso, 2019.

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